El rostro de la capital evidentemente viene cambiando. El centro histórico ahora incorpora nuevos elementos de infraestructura, iluminación, arquitectura, historia y memoria de los tiempos. Managua huele a modernidad, pero en la conjunción de todas estas nuevas obras de progreso, se abre un abanico de emociones y expresiones vertidas por el propio pueblo al disfrutar de estos nuevos espacios restituidos por el Gobierno Sandinista.

La Unidad, Paz, Alegría son valores que se encienden en el corazón de la capital, cuando las familias se reúnen en la Avenida de Bolívar a Chávez, el ahora renovado Malecón de Managua, el Paseo Xolotlán, el turístico Puerto Salvador Allende, o bien el Paseo de los Estudiantes.

La conjunción de la modernidad con la historia, no se perdió nunca en esa transición de desarrollo, asegura Roberto Almendarez, un capitalino quien a sus 55 años, recuerda cómo estos espacios fueron convertidos en basureros y sitios marginales por los gobiernos neoliberales.

“Realmente estamos viviendo Nuevos Tiempos. Quien venía a este malecón hasta algunos meses, puede convencerse del gran cambio que ha habido en este lugar. Es hermosísimo, con los Árboles de la Vida, esta gran plaza que conecta con la Plaza Juan Pablo II, días históricos de cambios estamos viviendo”, destacó el poblador.

Los mimados de la Revolución recorren el Paseo Xolotlán, hasta el gran Malecón de Managua. Unos en bicicletas, otros a pie, en patinetas. Muchos llegan al Paseo de los Estudiantes, donde ahora una hermosa Fuente Luminosa se alza, saludando a la estatua ecuestre del gran libertador Simón Bolívar.

“Evidentemente los niños y niñas de Nicaragua, ahora son dueños de una nueva historia. En aquellos tiempos nos tocó vivir la dictadura somocista, nos tocó vivir terremotos y calamidades, y ahora los pequeños viven rodeados de una Managua que viene creciendo, y que muestra más oportunidades de recreación, diversión y deleite”, destacó Rasaura Martínez, pobladora del Barrio 19 de Julio.

Las familias capitalinas, indicaron que a la par del desarrollo de la ciudad, también se puede destacar el desarrollo de un clima de paz, y de una Managua que va a cerrar el 2015 con grandes logros y victorias, y recibirá el 2016 con muy Buena Esperanza.

“Lo más importante al disfrutar de estas grandes obras que nos ha dado el Gobierno del Presidente Daniel (Ortega) y la compañera Rosario (Murillo), es que los mismos se pueden disfrutar en un ambiente de paz y seguridad ciudadana, porque estos es muy importante para un país en desarrollo”, manifestó Julio Molina, quien se mostró admirado este domingo, al visitar la casa-museo de Sandino, Blanca Arauz y Rubén Darío.

Los pobladores de Managua, también aseguraron que el nuevo rostro de la capital, no solo se ha concentrado en el casco urbano, sino también con el progreso en los barrios, donde el Gobierno Sandinista viene garantizando mejores calles, iluminación, parques, canchas deportivas, mejores escuelas y centros de salud comunitarios.