En el municipio de Ocotal, departamento de Nueva Segovia, el programa Usura Cero ha venido poco a poco ayudando a mujeres a salir de la pobreza extrema y convertirlas en parte de la cadena productiva de la localidad, siendo la señora María Vázquez Lumbi, un vivo ejemplo de trabajo, esfuerzo y perseverancia.

Esta señora que hasta hace tres años laboró como asistente del hogar por más de 20 años para familias del casco urbano de Ocotal, ahora vive de su pequeño negocio que le está dando satisfacciones, pero sobre todo le da ganancias que le han permitido salir de la pobreza extrema en que fue sumergida por las políticas neoliberales de los gobiernos de Violeta Chamorro, Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños.

Doña María tiene 45 años y cuatro hijos, dos de ellos mayores de 20 años y otros dos que no llegan a los 15 años. Ella es originaria de una comunidad rural del municipio de Ocotal, zona donde se vio obligada a emigrar siendo muy jovencita, dado que no tuvo oportunidad de estudiar o aprender un oficio.

Recuerda que al tomar la presidencia Arnoldo Alemán fue cuando tuvo que salir de sus tierras para buscar un mejor destino en Ocotal, sin embargo, ese destino la llevó a ejercer de trabajadora doméstica ganando salarios muy bajos.

Y aunque no recuerda de cuánto fue su primer salario, sí el último que tuvo que rondaba los 2 mil córdobas mensuales. Asegura que ese dinero apenas le alcanzaba para alimentar a sus hijos, de los cuales los mayores ni siquiera pudieron ir a la escuela.

Durante esa época Alemán y sus funcionarios despilfarraban los fondos del erario público construyendo mansiones, haciendo viajes de lujo, y dándose grandes banquetes, mientras doña María y centenares de miles de familias eran sumergidas en la pobreza extrema junto a sus hijos, los que vivían a la intemperie en un asentamiento en las periferias de Ocotal.

Ya en el 2009, en la segunda etapa de la Revolución, doña María comienza a trabajar por su cuenta, palmeando tortillas, mientras sus hijos le ayudaban a vender. En estos últimos años, aprendió a leer y escribir y sus hijos ahora van a clases de manera gratuita.

Con la llegada del gobierno del FSLN y de sus principales líderes, el Comandante Daniel Ortega Saavedra y la compañera Rosario Murillo, en Nicaragua comienzan a impulsarse proyectos con el objetivo de mejorar la vida de las familias.

Usura Cero le permite vivir dignamente

Hasta hace cuatro años, doña María vivía en condiciones de pobreza extrema, pero hoy su vida y la de sus pequeños hijos ha venido cambiando paulatinamente, precisamente bajo el acompañamiento de los programas sociales del Gobierno y particularmente del Usura Cero.

Doña María reconoce que con este programa ha superado su condición de pobreza extrema, pues antes no tenía dónde acostar a sus hijos, a diferencia de ahora que duermen en camas. En relación a la alimentación, los tres tiempos de comida durante los gobiernos neoliberales eran solo una ilusión, mientras que ahora no. Antes tampoco tenía las ganancias que le genera su venta de refrescos, tamales y tortillas que ronda un poco más allá de los 700 córdobas diarios.

En Nueva Segovia un poco más de 1,500 mujeres forman parte del programa Usura Cero, de estas unas 420 son de Ocotal y se dedican a negocios variados, como venta de ropas, usadas, fritangas, refresquerías, comedores populares y tortillerías como el caso de doña María, que tiene una vasta clientela en el barrio María Auxiliadora.

“En mi caso trabajaba de doméstica, trabajé bastantes años y fueron años muy difíciles, pero gracias a Dios le doy porque Él me iluminó y me dio este trabajo y así con los préstamos que nos han brindado he salido adelante”, recuerda esta mujer de baja estatura, pero con una fortaleza de gigante para superar las adversidades.

Ha recibido cinco créditos de 5,500 mil córdobas y en pocas semanas se le dará un sexto crédito de 10 mil córdobas, dinero que piensa invertirlo en mejorar las condiciones de su cocina, que es el mismo lugar donde elabora las tortillas y los tamales pizques, con chile o sin chile.

“Yo hago los tamales pizques, me vendó 200 tamales diarios, invierto 300 córdobas y saco ganancias de 300 pesos, aparte las tortillas que me dejan otras ganancias y palmeo 15 libras”, asegura María.

“Soy mi propia jefa”

“Mis condiciones eran difíciles porque me tocaba andar con los niños a tuto (caminando por las calles vendiendo) y no tenía donde dejarlos, ahora ya no y hasta mi casa tengo. Estoy mejor gracias a Dios, antes vivía en la pobreza, no trabaja con ninguna institución, pero ahora con el Usura Cero nos han venido a dar más valor, algunas protagonistas reciben ahora diez mil córdobas y eso es una ayuda porque levantan más su negocio y vamos creciendo”, agregó.

Otro caso emblemático de superación es doña Juana Castellón, quien vende güirilas desde hace mucho tiempo, pero es con los créditos de Usura Cero que ha logrado mejorar las condiciones de su cocina para elaborar tan sabroso alimento, y tan bien le ha ido que da empleo a otras tres madres solteras de su comunidad.

Doña Juana forma parte de la Cooperativa Coosemude “Mujeres Microempresarias”, que ya han recibido diversos créditos, los que permiten un mejor desarrollo y oportunidad de incrementar sus negocios.

“Está bien el desarrollo y la oportunidad que nos han dado a nosotras las mujeres como luchadoras que somos para tener un trabajo digno y honrado para mantener a nuestras familias, a como Dios manda. Este programa ha sacado de la pobreza a muchas familias, en mi caso le doy trabajo a tres cabezas de familia”, dijo doña Juana.

En búsqueda de más protagonistas

La compañera Flor de María López, es la coordinadora de Usura Cero en Nueva Segovia y junto a una docena de protagonistas participaron de la conmemoración de la gesta de San Fabián que cumple 38 años este 13 de octubre. Mencionó que doña María es un ejemplo de muchas mujeres que han salido de esa pobreza extrema y que gracias al acompañamiento y solidaridad del Gobierno Sandinista, vienen paulatinamente insertándose a la cadena productiva de su municipio.

“Hay muchas compañeras que vivían sumisas en sus casas, queriendo emprender un negocio, poder ser independientes y contar con un beneficio y que pudieran vender, desarrollarse; tenemos muchas mujeres, en este departamento este año hemos atendido a mil 494 mujeres, solo como casco urbano tenemos 425 mujeres y estamos visitando los barrios y promocionando el programa porque sabemos que hay más compañeras que quieren salir adelante”, mencionó López, que considera que muchas protagonistas están cambiando su condición de vida y ahora viven con mucha más dignidad.

Recordó que el programa Usura Cero no solamente garantiza el crédito en condiciones muy solidarias a cada protagonista, sino que también les brinda capacitaciones en la administración de su negocio y le brinda espacios para que puedan ofertar sus productos en ferias solidarias, tiangues y en otros lugares.

En Ocotal se están brindando tres tipos de crédito, uno de 3,700, otro de 5,500 y de 10,000, con un interés solidario del 5%.

“Ellas llevan sus productos y los ofertan, van conociendo Nicaragua y participan no solamente en las ferias municipales, sino también en las nacionales y hay muchas experiencias de compañeras que hemos visto como ellas han salido adelante, van trabajando y van saliendo de la pobreza”, citó López.