Llegada la noche, el Paseo del Estudiante, en el antiguo malecón de Managua, se convierte en el escenario de los nuevos tiempos que vive Nicaragua, al llenarse del colorido de la Fuente Luminosa y de la alegría de niños, jóvenes, adultos y ancianos que hoy ven un país cambiado y enrumbado hacia un futuro donde brilla eternamente la Paz, la Tranquilidad y el Amor entre todos los nicaragüenses.

A eso de las 5:45 de la tarde las familias se empiezan a congregar a la orilla del Lago Xolotlán para ser testigos del hermoso juego de luces reflejado en enormes chorros de agua a pocos metros de la orilla.

Las voces saludando esta iniciativa del Gobierno Sandinista se escuchan por doquier, ya que hasta hace pocos años los bares hacían de esta zona del malecón un lugar vedado para los amantes de la tranquilidad y de los calurosos paseos junto a los niños y ancianos.

Si bien la recuperación del antiguo malecón fue algo aplaudido por la inmensa mayoría de managuas, la grata sorpresa ahora es poder ver cómo en medio la oscuridad de la noche van surgiendo esos colores de alegría que tanto ha añorado el pueblo de Nicaragua.

“Está increíblemente linda, está preciosa”, asegura la pobladora capitalina Gloria Cruz González poco después que se enciende la Fuente Luminosa.

“Yo felicito a Rosario (Murillo, Coordinadora del Consejo de Comunicación y Ciudadanía del Gobierno), porque yo sé que esa es idea de ella, de darnos un espacio de recreación, de que tengamos dónde venir con la familia y compartir”, manifiesta Cruz.

Muchas personas llegan movidas por la curiosidad de ver que tan cierto es el maravilloso ambiente que allí se vive.

“Llevo un video para que la familia lo vea y luego venir todos. Esto está muy lindo, precioso, ahora sí hay donde pasear y estar seguros”, indica Aidalina Dávila, quien llegó al Paseo del Estudiante junto su amiga Gloria Cruz.

Tan irreconocible está el viejo malecón, que muchos de quienes conocieron y despreciaban los antiguos antros de perdición, ahora no logran ubicar bien dónde quedaban con exactitud aquellos tenebrosos lugares.

“Esto es totalmente diferente, uno puede venir de una manera sana y sin esos lugares que perjudican más que todo a la juventud. Me parece que es una obra excelente”, refiere el poblador Norberto Alvarado.

Junto al Paseo del Estudiante se ubica además el Paseo Xolotlán donde el gobierno ha instalado varias atracciones, entre estas, réplicas de la antigua Managua y de las casas-museos de Rubén Darío, Sandino y Blanca Arauz.