En un ambiente que aparentaba tranquilidad, pero que al final terminó evidenciando una vez más el profundo abismo que existe entre los opositores de la derecha local, el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) designó este sábado al conservador Noel Vidaurre como su candidato a la Presidencia de la República de cara a las elecciones de 2016.

Bajo una coalición política denominada Unidad Liberal Republicana y Sindical, que encabeza el ex presidente Arnoldo Alemán, Vidaurre tendrá como compañero de fórmula al liberal Miguel Rosales.

Aunque posterior a la elección, todo parecía vislumbrar una coalición política anuente a dialogar con el Partido Liberal Independiente (PLI) de Eduardo Montealegre, pronto empezaron a surgir retos hacia esa organización e incluso posturas encontradas entre los miembros de la alianza PLC.

Un nuevo capítulo tragicómico

En este capítulo de la ya tragicómica novela liberal, las voces del ahora candidato Vidaurre y de Alemán, pasaron a segundo plano y fueron el candidato a vicepresidente, Miguel Rosales, y el representante de una de las tendencias del PLI, Balmore Valladares, y José Venancio Berríos, representante de otra de las tendencias, quienes se robaron los reflectores de las cámaras al hacer los señalamientos más fuertes contra Montealegre y contra sus mismos compañeros de coalición.

Rosales explicó que ellos buscan una verdadera unidad opositora y por tanto retó a Montealegre y compañía a ceder y someterse a elecciones primarias para que de ahí salga una nueva fórmula presidencial.

“Otras organizaciones políticas hablan y pretenden decir que representan (al pueblo), pero cuando se les dice y se les menciona la frase de elecciones primarias, ahí sí ya no hace la presencia que ellos dicen que representan”, criticó.

En este punto el discurso reconciliador aún no parecía haberse roto. Sin embargo, al recordárseles que Montealegre y su grupo se autoerigían como estandartes de la unidad desde el PLI, Balmore Balladares quizó dejar claro que el verdadero PLI lo representa la tendencia que él encabeza.

Meses atrás, Montealegre dijo estar dispuesto a unificarse si las demás tendencias renunciaban a los amparos introducidos en la Corte Suprema de Justicia, por lo que Balladares ahora le sube la parada y más bien le reta a conformar “un solo partido liberal sin apellidos”, desapareciendo de esta manera el PLC, el PLI y los demás subgrupos liberales.

“Te reto, Eduardo Montealegre, a que vengás a firmar la unidad liberal aquí con todos nosotros y conjuntamente con tu persona me dirijo a la Corte Suprema de Justicia a retirar los amparos”, decía Balladares.

"Yo jamás retiraré ningún recurso"

Apenas terminaba de hablar, cuando la fisura se convirtió en abismo, y José Venancio Berríos interrumpía con un “No señores, eso no puede suceder”, ya que él “no retirará jamás ningún recurso de amparo”.

Berríos recordó que hay tres amparos ante la Corte, y aunque los demás los retiren, el PLI encabezado por él no lo hará.

“Si él (Balmore Balladares), quiere retirarlo que lo retire, pero nosotros no lo vamos a hacer jamás”, aseguró enfático.

Algunos de los presentes tacharon a Berríos como un infiltrado que no representa al PLI.

“Es un sinvergüenza, que me acuse donde quiera, él no tiene nada que ver (con el PLI)”, dijo Ricardo Sotomayor, quien asegura pertenecer al PLI histórico desde 1960. Berríos tachó de "loco" a Sotomayor.

Maximino apartado

En medio de este cruce de palabras, y ante la cara de “Dios, ¿qué está pasando?” de Alemán y Vidaurre, que no podían creer cómo su discurso de “entendimiento” se había ido por la borda, se asomaba el rostro de Maximino Rodríguez, ex integrante del PLI de Montealegre.

Rodríguez era uno de los tres pre candidatos en esta elección interna. Él obtuvo 6 votos, de 15, dos por debajo de Vidaurre, por lo que le correspondía a él la nominación de candidato a vice presidente. Aún así, fue a Rosales al que las estructuras de esta unidad política designaron como el compañero de fórmula de Vidaurre.