Un reducido grupo de ex cañeros de Chichigalpa, y supuestos miembros de la Asociación de Enfermos de Insuficiencia Renal Crónica (IRC), protagonizaron este jueves una protesta violenta, generando caos, tranques en carreteras, y varias lesiones a miembros de la Policía Nacional.

Durante los actos vandálicos del reducido grupo, Noel Cerda, con megáfono en mano, manifestó que la protesta es pidiendo esta vez la liberación de Jorge Luis Nicoya, Presidente de la Asociación de IRC.

Con pancartas, lanza morteros, piedras y palos en mano, los protestantes se apostaron frente a los portones de la Licorera Flor de Caña, donde agredieron a policías antimotines, que se encontraban asegurando el orden.

García indicó que entre las peticiones que están haciendo en esta protesta, es la indemnización a varios miembros de esta asociación.

“Hemos tomado la decisión de estar aquí presionando, para que la ejecución de nuestras demandas se dé lo más pronto posible”, manifestó.

Indicó que el Gobierno de alguna manera se está pronunciando, al entregarles una ayuda de un bono de 650 córdobas.

A eso de las cinco de la tarde, el grupo lanzó piedras a un camión-rastra, propiedad de la Licorera Flor de Caña, e intensificó los tranques en la carretera; y quemó dos cajeros automáticos del BAC.

De acuerdo a García, son 705 los miembros de la Asociación de IRC, que están en protesta.

El grupo vandálico, también destruyó oficinas públicas, privadas, paralizando y atemorizando a toda la ciudad.

La tarde de este jueves, la Junta Directiva de la Asociación Chichigalpa por la Vida (ASOCHIVIDA), emitió un pronunciamiento en el que rechaza la violencia provocada por este grupo de presuntos ex cañeros.

De igual manera, el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y movimientos sindicalistas, manifestaron su rechazo y condena, a esta estrategia perversa, que ha generado caos y violencia en Chichigalpa, atentando contra la paz, la estabilidad y las inversiones en Nicaragua.