En medio de la crisis humanitaria de más de medio millón de refugiados, la Unión Europea (UE) se dispone a deportar a unos 400 mil inmigrantes, cuya demanda de asilo fue rechazada, reveló hoy la prensa capitalina.

Los altos cargos de la UE coordinan una disposición secreta para retener a la mencionada cifra de foráneos, que llegaron este año a Europa, para evitar su fuga, antes de ser enviados a sus países de origen, indica la versión digital del diario The Times.

El asunto deberá ser analizado mañana en una reunión de ministros del Interior del bloque comunitario y entre las medidas se contemplan restricciones en términos de apoyo económico, alianza comercial y visados para países que se nieguen a acoger a los repatriados.

La publicación se refiere en específico a los casos de Níger y Eritrea, de donde partieron miles de personas en este año para huir de la pobreza en esos Estados y buscar mejores condiciones en Europa, después de arriesgar sus vidas al atravesar el Mediterráneo.

El flujo de refugiados al viejo continente aumentó vertiginosamente en las recientes semanas, sobre todo, por la llamada senda de los Balcanes, que incluye el paso de Turquía a Grecia, Macedonia, Serbia, Croacia, Hungría, Austria y finalmente a Alemania o Escandinavia.

La situación de los inmigrantes obligó a los 28 Estados de la UE, al menos públicamente, a acordar un sistema vinculante de cuotas para reubicar a unos 120 mil indocumentados e instalar centros de registro en Italia y Grecia, a donde arriba la mayor cantidad de foráneos.

Esta jornada la UE inició una segunda fase de su anunciado plan para combatir al tráfico de personas, lo cual incluye el requiso de embarcaciones y el apresamiento en altamar de supuestos traficantes de seres humanos, en un intento por contener la llegada de extranjeros.

La mayoría de los refugiados proviene de Siria, Iraq y Afganistán, países afectados por conflictos donde tuvo mucho que ver la intervención exterior de potencias occidentales.