El público vibró de emoción cuando el bailarín saltó y se desplazó en el aire con soltura magistral y perfección geométrica, entregando el alma y el corazón, dejando en alto el nombre de nuestra querida Nicaragua.

Era Mariano Vega (Managua, 1984) actuando, el pasado 30 de septiembre, en el moderno auditorio de la biblioteca de Sello, en Espoo, ciudad aledaña a Helsinki.

“Comencé mi carrera a los 12 años con el Ballet Folclórico Quetzaltnahuatl, donde permanecí hasta el 2006; en esa época representamos a nuestro país en Centroamérica, Estado Unidos”, comentó Mariano al embajador de Nicaragua en Finlandia, Ricardo Alvarado, antes de iniciar su presentación de jazz y del drama satírico El Güegüense.

“Con la profesora Sandra Gómez fundamos, en 2002, la Compañía de Arte y Danza Contemporánea, fue cuando conocí al coreógrafo finlandés Alpo Aaltokoski. En 2006, Alpo me invitó a presentarme en Finlandia, en una de las giras conocí a mi esposa y, desde 2007, resido en este país y continúo bailando”, agregó satisfecho el artista managüense, quien también formó parte de la Compañía de Ballet de Nicaragua.

Sin duda alguna, son notables las credenciales de Mariano, profesor de danza en Helsinki y, además, técnico en informática. Su extensa vida artística, a pesar de su corta edad, incluye exitosas actuaciones en la República Checa, Suecia, China, entre otros destinos, así como numerosos reconocimientos.

“Lo que soy se lo debo a Nicaragua”, aseguró con una modestia genuina el bailarín, revelando que una de sus piezas favoritas es el Baile del Mestizaje: “por su elegancia, vestuario majestuoso, galantería”, explicó Mariano, quien, dicho sea de paso, ha brindado cursos en la Escuela Nacional de Danza, en Managua.

“Nicaragua se está proyectando más, se nota el apoyo institucional, nuestra cultura se difunde, vamos por buen camino”, afirmó Mariano, sin dejar de confesar que extraña la alegría del nicaragüense, el buen pinol, las rosquillas somoteñas, jinoteganas, viejanas, rivenses.

“Me gustaría que viniera un grupo de bailarines nicaragüenses a estos países, es algo que he estado analizando con mis colegas finlandeses”, exteriorizó Mariano antes de salir al escenario.

La presentadora anunció en varios idiomas: “ahora es el turno de nuestro invitado especial, el bailarín profesional de Managua, Nicaragua, Mariano Vega”.

La última pieza de la noche, de las tres ejecutadas estupendamente por Vega, fue la interpretación del Macho Ratón, con la que el talentoso bailarín convirtió a Nicaragua, con gracia extraordinaria y esplendor, en el epicentro del universo cultural de Espoo.

¡Se lució Mariano! ¡Brilló Nicaragua!

Así concluyó en Finlandia, con la magnífica participación del bailarín managüense, la programación para septiembre de la jornada “Orgullo de mi país”, impulsada por el Gobierno que preside el Comandante Daniel Ortega Saavedra y la Compañera Rosario Murillo.