Aunque en Nicaragua hay libertad religiosa, el Gobierno Sandinista tiene la responsabilidad de velar por los derechos de centenares de niños que está viviendo junto a la secta religiosa que se ha instalado en la comunidad de Venecia, departamento de Chinandega.

“Nosotros queremos dejar claro en este caso, que este no es un tema de libertad religiosa, este es un tema de, sobre todo, protección”, dijo Rosario destacando el derecho “que tienen los niños de ser protegidos y el deber que tiene el gobierno de proteger a los niños”, expresó la Coordinadora del Consejo de Comunicación, Compañera Rosario Murillo, quien destacó que hacia el sector se ha movilizado nuevamente la Ministra de la Familia, Marcia Ramírez.

Rosario explicó que ahí se encuentran más de 300 niños y niñas sin acceso a la salud y a la educación.

“Lo que estamos verificando en primer lugar es que los niños que están ahí sean hijos de las personas que dicen ser sus padres, ya que no hay documentos que lo certifique. También estamos tratando de asegurar reciban la atención médica que requieren y que de alguna manera también se garantice su derecho a la educación”, indicó.

“Esto es lo que más nos preocupa. Nosotros hemos firmado tratados internacionales para garantizar los derechos humanos universales de la niñez, el derecho a la educación, la salud y a crecer con el cuidado y la protección de una familia”, explicó.

La Compañera dijo que en relación a los adultos, al Gobierno no le concierne el aspecto de sus creencias.

“Nosotros estamos en un país donde hay libertad de culto. No es para nada preocupación por sus creencias o por la religión que profesan. Este es un Estado profundamente respetuoso de las creencias de los ciudadanos y garantiza el respeto a los derechos de todos y todas en ese sentido”, manifestó.

Fue clara, no obstante, en que hay que garantizar que haya absoluta certeza de que los niños que están ahí son hijos o hijas de quienes les acompañan.

Al respecto, la Coordinadora del Consejo de Comunicación, aseguró que se encontró casos de niños y una niña que no estaban con sus padres y que tampoco había un documento que hiciera constar que estos le habían sido entregados a esas personas.

“Tenemos que comprobar si son sus padres los que les acompañan, si están vacunados, si están nutridos, que reciban atención inmediata aquellos que se encuentren enfermos, y escuelas, los que estén en edad escolar”, señaló.

Desde este lunes se encuentra en el lugar una comisión interinstitucional garantizando que se conozca toda esta información y por tanto que se pueda atender a la niñez.