Bahamas recibió hoy ayuda de organismos caribeños e internacionales para atender a los damnificados y comenzar con la recuperación tras el desastre ocasionado por el huracán Joaquín, que azotó el archipiélago con categoría cuatro.

El mecanismo regional de respuesta ante desastres (Cdema, por sus siglas en inglés) desplegó a expertos en las sureñas islas de Acklins, Crooked y Long Island -las más afectadas- con el objetivo de evaluar el impacto del fenómeno, brindar servicios médicos a las víctimas y apoyar la reconstrucción.

Las operaciones se realizan por tierra y aire con personal de Jamaica y Bardados, la Agencia regional de Salud Pública, la Organización Panamericana de Salud y la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.

Cdema también distribuirá alimentos imperecederos, agua potable, mantas y otros productos de primera necesidad entre los refugiados.

Reportes preliminares apuntan a un número significativo de casas destruidas, daños en las vías, los aeropuertos, las telecomunicaciones, los negocios y los edificios públicos del centro y sur de Bahamas durante el paso del huracán.

Joaquín castigó por casi tres días a ese país con aguaceros torrenciales y fuertes vientos que provocaron severas inundaciones y oleaje en gran parte del territorio nacional.

Aun no hay informaciones sobre muertos ni heridos, pero las autoridades confirmaron un desaparecido y más de 200 personas evacuadas.

El Gobierno implementó varias medidas para facilitar la distribución de ayuda humanitaria llegada desde el exterior.

Joaquín también ocasionó desastres en la infraestructura y población de Islas Turcas y Caicos, y de Haití, donde además se registró un fallecido en Haití.

En Bermudas, más de 14 mil 500 consumidores amanecieron este lunes sin electricidad, como consecuencia de las precipitaciones.