La fase activa de los mayores ejercicios militares de la OTAN desde hace una década, Trident Juncture 2015, arrancó hoy en el sur de Europa.

Según el ministro español de Defensa, Pedro Morenés, las maniobras de la OTAN son las "más potentes, más importantes y de mayor entidad cualitativa y cuantitativa de la Alianza desde la operación en Afganistán".

El simulacro militar se desarrolla fundamentalmente en España, Italia, Portugal, el Mediterráneo y el Atlántico, pero también en Canadá, Noruega, Alemania, Bélgica y los Países Bajos.

Las maniobras concluirán el próximo 6 de noviembre.

Esta operación masiva reúne a 36.000 efectivos de más de 30 países aliados y asociados, 30 aviones, 16 helicópteros, 60 buques de guerra y submarinos.

Los ejercicios de la OTAN estarán liderados por las fuerzas de élite, la conocida como Fuerza de Respuesta de la OTAN, el cuerpo armado con el que la organización busca relanzar su papel geopolítico internacional.

Esta Fuerza de Respuesta se creó en 2002 y fue reforzada al iniciarse la crisis en Ucrania para poder desplegar un contingente masivo en la frontera rusa en pocos días.

Trident Juncture tiene como escenario central España.

El eurodiputado español de Izquierda Unida (IU), Javier Couso, ha denunciado que "detrás de la demostración de fuerza" de las maniobras que la OTAN se esconde "una clara amenaza a Rusia".

"Es un claro signo de que la UE está renunciando a desarrollar una disuasión independiente de EEUU, y por otro, que lo que se esconde detrás de esta demostración de fuerza es una clara amenaza a Rusia", denunció hace dos semanas.

De los 20.000 soldados que se desplegarán en España, la Defensa española contribuye con ocho bases militares, 8.000 soldados, 23 tanques, 93 blindados y 43 aeronaves a disposición de la OTAN.

Pero ni el Gobierno de Mariano Rajoy ni la Alianza Atlántica han dicho nada sobre el coste de tamaño despliegue militar.

Varios territorios de la región de Zaragoza albergarán buena parte de estos ejercicios, especialmente el campo de adiestramiento de San Gregorio y la base aérea de las Bardenas, en la que se realizarán prácticas con fuego real desde aviones y helicópteros.

La Plataforma Anti-OTAN de Zaragoza ya ha denunciado que "la actividad militar en estos recintos supone un riesgo para la población limítrofe, ya que es habitual que algunos proyectiles impacten fuera de las instalaciones militares. Además durante las maniobras se utilizarán municiones de uranio empobrecido que presentan niveles de radiactividad y contaminan suelos agrícolas y acuíferos causando enfermedades y riesgo de malformaciones en los fetos".

Numerosas plataformas ciudadanas han mostrado su repulsa con movilizaciones contra unas maniobras que sitúan a España en la primera línea del frente.