A 210 kilómetros de la Ciudad de Managua, se ubica el municipio de Achuapa, en el departamento de León, donde un grupo de 280 productores de Ajonjolí conformaron desde hace veinte años la Cooperativa Multisectorial “Juan Francisco Paz Silva”, misma en la que elaboran productos a base de dicha semilla, la cual contiene altos niveles nutritivos.

María Ernestina Hernández, mejor conocida como doña Tina, es una de las socias y fundadoras de la cooperativa, ella relata cómo surgió la iniciativa de trabajar con uno de los productos que más se cosecha en nuestro país y que en los últimos años ha logrado abrir mercado a nivel nacional e internacional debido a su importante aporte a la alimentación.

“Luego de la desaparición del Banco Nacional en Achuapa, muchos quedamos sin trabajo y sin financiamiento para seguir trabajando en el cultivo de Ajonjolí y es cuando nos reunimos y tomamos la iniciativa de formar una cooperativa en la que pudiéramos procesar el Ajonjolí, tomamos en reto e iniciamos a elaborar aceite de esta semilla, únicamente contábamos con una prensa bastante rustica” dijo doña Tina.

Poco a poco, la cooperativa fue aumentando su producción logrando de esta manera construir una planta de procesamiento mejor equipada, la cual ayuda a que el producto ya finalizado cuente con los estándares de calidad necesarios.

“El primer proceso de trabajo es la limpieza del grano, el cual se efectúa a través de zarandas, una vez que está limpio, es trasladado al área de prensado, sitio donde a través de la maquinaria se extrae el aceite de la semilla, obteniendo de cada quintal de Ajonjolí, 22 litros de aceite, luego el mismo pasa por el área de filtración y sedimentación para separar completamente el residuo de la semilla del aceite y luego se procede a embotellas en presentaciones de un litro y en barriles que luego son exportados a Europa” expresó Hernández.

En sus inicios, los cooperativistas únicamente alcanzaban la producción de 20 litros de aceite al mes, sin embargo, gracias a su dedicación y empeño, actualmente exporta 110 toneladas de aceite al año.

“El éxito de nuestro trabajo radica en la calidad de la semilla que procesamos, nuestros productos aportan al crecimiento de la cooperativa ya que cada día estamos incursionando en la elaboración de barras nutricionales, vinos, mantequilla y siempre estamos con la idea de elaborar productos no convencionales pero que si aportan a nuestra alimentación ya que el aceite que elaboramos es de comestible y de uso cosmetológico” añadió.

Actualmente la cooperativa genera 32 empleos directos, espacios que son ocupados por los lugareños, quienes trabajan de manera coordinada. Hernández afirma que gracias a la estabilidad económica de nuestro país, han logrado establecerse como una agrupación sólida que aporta a la economía nacional a través de las exportaciones que realizan.

“Es posible salir adelante en Nicaragua, lo más importante es tener ingenio, ganas de superarse y sobre todo el éxito de los pequeños empresarios es que el gobierno aporta a nuestro crecimiento a través de la creación de políticas y sobre todo de la apertura que nos brindan y nos facilitan el crecimiento de nuestras pequeñas empresas” finalizó.