Una inmensa multitud inundó este martes las calles de Masaya para sortear bravos toros bajo el incandescente sol de la tarde.

Armados únicamente de valor y su devoción a su patrono San Jerónimo, los fieles creyentes junto al Club Hípico de Masaya y miles de aficionados dieron vida una vez más a esta pintoresca celebración.

“Ahí viene, ahí viene”, gritaban emocionados y se disponían a buscar un lugar seguro para evitar una cornada de las imponentes fieras.

“Alegrísmo, no nos perdemos ningún año (el tope) todos los años venimos aquí a esta casa que es de la familia a ver la sacudida que nos dan los toros. Es espectacular, año con año es esto y mañana se pone mucho mejor y Masaya ahorita empieza sus fiestas y son tres meses seguidos de pura tradición”, manifestó resguardada por las verjas de su vivienda Nadia Urroz.

Los montados por su parte, luciéndose sobre los mejores ejemplares siguieron a los toros para lazarlos y devolverlos al corral móvil.

“La tradición siempre se ha mantenido, se puede decir que es uno de los mejores que ha quedado. Este pueblo es un pueblo tradicional. Siempre con el respeto a los animales, lógicamente hay algunos que se pasan pero siempre hay alguien que anda cuidando siempre a los animales”, aseguró Yuley Ramírez, de Cofradía, Nindirí.

Los participantes no olvidaron la devoción a su patrono y destacaron también esta celebración que se enmarca dentro de sus fiestas patronales.

“Representa mucho para nosotros porque San Jerónimo fue el que nos enseñó la biblia. Es el santo patrono de acá de Masaya”, manifestó el miembro de la cofradía de Masaya, Marcelo Mayorga.

Los que decidieron participar un año más de este tope lo tuvieron que hacer desde el hospital viejo de la ciudad, pasando por el parque central hasta llegar a la iglesia de San Jerónimo.