El presidente de Rusia, Vladímir Putin, habló en el marco del debate general de la 70.ª Asamblea General de la ONU, por primera vez en 10 años.

"Últimamente se pueden escuchar muchas críticas contra la ONU", empezó su intervención Vladímir Putin, comentando que a lo largo de la historia las decisiones de la ONU se han visto ensombrecidas por las dificultades y la ausencia de consenso, ante todo en el marco del Consejo de Seguridad de la ONU. "Pero las discrepancias han existido siempre, igual que siempre se ha aplicado el derecho a veto", insistió.

"Algunos países han empezado a pensar que si son fuertes pueden ignorar a la ONU", dijo el presidente ruso criticando las decisiones de actuar sin contar con la organización. "La injerencia agresiva causó la destrucción total y la catástrofe social en Oriente Medio", agregó, condenando también la 'exportación' de las "denominadas revoluciones democráticas".

"Resulta imposible seguir aguantando el orden mundial que hay en el mundo", insistió. Según Putin, el vacío creado en el Oriente Medio y en Norte de África por ciertos actores extranjeros tuvo como resultado la aparición del Estado Islámico. De acuerdo con Putin, "las duras declaraciones sobre la lucha contra el terrorismo" emitidas por aquellos países que utilizan a extremistas para lograr sus objetivos son "hipócritas".

"Los ideólogos de los yihadistas se burlan del islam, lo desfiguran", insistió Putin. "Todos los intentos de jugar con los terroristas, de financiarlos, son fatales y pueden tener consecuencias catastróficas", resaltó. Según él, el Estado Islámico está nutrido por exsoldados iraquíes, libios, y también por opositores moderados sirios, apoyados por Occidente.

"Proponemos crear una amplia coalición para luchar contra los terroristas", dijo Putin, agregando que "los países musulmanes tienen que ser participantes claves de esa coalición". De acuerdo a él, "es un gran error no cooperar con las fuerzas del gobierno de Siria". "Solo el Ejército sirio y los curdos luchan de forma real contra el Estado Islámico", insistió.

El presidente ruso abordó también la cuestión del conflicto ucraniano, insistiendo en que el "golpe armado" en ese país fue "orquestado desde el exterior". Condenó también las sanciones antirrusas por el conflicto en Ucrania, una medida que en realidad "sirve de instrumento para eliminar la competencia en el mercado".

Habló también sobre "el problema de refugiados" que de acuerdo a él se resuelve con el restablecimiento del Estado allí donde fue destruido". Entre otros temas de los que se pronunció el presidente ruso, hubo la necesidad de creación de un organismo para tratar el tema de los recursos naturales y cambio climático.

Otro de los temas sobre los que se pronunció el presidente ruso fue la necesidad de crear un organismo para tratar las cuestiones relacionadas con los recursos naturales y el cambio climático.

Vladímir Putin asistió a la Asamblea General por primera vez en 10 años. Anteriormente participó en tres ocasiones: en 2000, 2003 y 2005.

Está previsto que después de su intervención el presidente ruso mantendrá un encuentro con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, así como con el presidente de EE.UU., Barack Obama y el primer-ministro de Japón, Shinzo Abe.

Después de que Putin abandone Nueva York, donde tiene lugar la Asamblea, la delegación rusa estará encabezada por el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov. La última vez que un presidente ruso asistió en el debate general de la Asamblea fue en 2009, cuando el mandatario era Dmitri Medvédev.