La mandataria de Brasil, Dilma Rousseff, señaló este domingo que las aspiraciones de la comunidad internacional deben ser ambiciosas y deben atender oportunidades comunes, pero diferenciadas de cada nación.

Durante su discurso ante los presidentes de Estados y Gobierno en el foro de desarrollo sostenible de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), aseguró que los objetivos de la agenda 2030 deben demostrar a la humanidad el camino común que debe seguir para enfrentarse al cambio climático y superar la pobreza.

Desde Nueva York, Estados Unidos, la presidenta se refirió a los avances logrados en esta nación con relación a estos objetivos y apuntó que desde Brasil han realizado un “enorme esfuerzo” por reducir las emisiones de gases de efectos invernadero, sin reducir la economía.

Al respecto, dijo que para el 2025 ese país suramericano se comprometió a que la emisión de estos gases disminuirán un 27 por ciento, mientras que para 2030, esperan se reduzca 47 por ciento.

También expresó que han reducido la deforestación en el Amazonas en un 82 por ciento, en relación esto, aseguró que en esa nación buscan restablecer 12 millones de hectáreas en los próximos 15 años.

Por otro lado, aseguró que el año pasado Brasil quedó excluido del mapa del hambre mundial y aseveró que la nación suramericana no tendrá retrocesos en los avances sociales.

Tras su intervención en el foro de desarrollo sostenible, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff participó en el foro por la igualdad de género en las Naciones Unidas, en el que resaltó que queda mucho por hacer en el compromiso para la defensa de la mujer en todos los aspectos, para su empoderamiento.

Recordó los objetivos planteados en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing en 1995. Además, aseguró que en Brasil han tenido grandes avances en este asunto con la aprobación de una legislación de género, con la que buscan hacer frente a la violencia y convertirla en un delito, así como reforzar la pena para quienes comentan asesinato de mujeres.

Asimismo, apuntó que han prestado atención especial a la asistencia y protección de las víctimas de la violencia contra la mujer.

“Le dimos a las mujeres la oportunidad de edificar sus vidas”, dijo.

Además, manifestó su apoyo a las mujeres que viven en zonas de conflictos y que buscan refugios en otros países atravesando el Mar Mediterráneo e instó a la comunidad internacional a acogerlas. Reiteró que “Brasil mantiene los brazos abiertos a todas ellas”.

“La mujer es la mitad del cielo y nosotros decidimos convertirnos en por lo menos la mitad de la tierra”, sentenció finalmente Rousseff recordando una frase que se escuchó en la Conferencia Mundial de la Mujer de Beijing.

Unos 160 jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo participan desde el viernes hasta este domingo, en el foro de desarrollo sostenible de la ONU, en Nueva York, que se desarrolla en el marco de los 70 años de la creación de este organismo multilateral y en el cual los líderes globales presentarán sus propuestas para adoptar la agenda que marcará los Objetivos del Desarrollo Sostenible post-2015.