Para la niña Yosmara García Salazar de 12 años, su día comienza desde las primeras horas de la madrugada, cuando se levanta a ayudarle a su mamá Esther, a lavar el maíz nezquizado, para luego irlo a moler y comenzar a elaborar las tortillas que a lo largo de la mañana vende de casa en casa en la comunidad Villa Japón del municipio de Tipitapa.

Yosmara es la mejor alumna de la modalidad de Secundaria Rural a Distancia que promueve el Gobierno Sandinista, a través del Ministerio de Educación. Su condición de pobreza y el hecho de levantarse todos los días a las 4 de la madrugada para ayudar a su madre con el pequeño negocio de tortillas, no ha sido obstáculo para que pueda cumplir sus metas académicas.

Por la mañana vende tortillas y cuando llega el mediodía almuerza y posteriormente se dedica a estudiar y hacer sus tareas. Esta rutina Yosmara la cumple rigurosamente, pues considera que solamente de esa manera podrá alcanzar su meta de llegar a la universidad para estudiar arquitectura.

Yosmara quiere estudiar arquitectura para construir sus metas o sueños que son alimentados a diario por su vocación por la lectura. Todo libro o folleto que llega a sus manos se lo “devora” al instante, de ahí su promedio académico de 97 por ciento.

Los sábados es el único día que Yosmara no sale a vender tortillas a su comunidad, pues lo dedica enteramente a asistir a clases en el colegio de Villa Japón, el cual se única a escasas dos cuadras de su humilde vivienda.

En Tipitapa existen cuatro centros escolares que imparten la Secundaria Rural, la que fue abierta en el 2014, gracias a la voluntad del Presidente Daniel Ortega Saavedra y de la compañera Rosario Murillo, de brindar igual oportunidades a jóvenes que residen en las comunidades o montañas de los municipios del país.

De no haber instaurado esta modalidad en Villa Japón, Yosmara y el resto de compañ[email protected] que asisten al séptimo y octavo grado, hubiesen tenido serias dificultades para llevar clases en los colegios regulares del casco urbano de Tipitapa.

“Soy buena alumna porque tengo mucho anhelo de estudiar para tener una carrera, trabajar y también ayudar a mi madre, porque ella siempre ha querido que yo estudie. Quiero ser arquitecta y más adelante voy aprender más cosas porque siempre he soñado ser alguien en la vida”, dijo Yosmara, que considera una bendición tener a su madre y la oportunidad de estudiar tan cerca de su hogar, pues hacerlo en Tipitapa significaría mucho gasto en transporte.

“Yo ayudo a mi mamá, nuestra vida no es tan difícil que digamos, vendo tortillas y gracias a Dios las vendo. Logro salir bien en clases porque tengo muchos anhelos y gracias a la ayuda que me da mi mamá”.

Instó a los jóvenes a aprovechar el tiempo y las oportunidades que está brindando el gobierno, pues tener gratuidad en la educación es una gran bendición.

“Gracias al gobierno estamos aquí en esta escuela rural a distancia, estamos estudiando y debemos de tener el anhelo para hacer las cosas y mi motivación es grande para poder sobresalir y cambiar mi vida”

Otra jovencita que también está aprovechando la Secundaria Rural, Irayda Mejía Valle, es quien dijo estar muy agradecida con el Presidente Daniel, ya que no tenía recursos para estudiar en el casco urbano de Tipitapa.

“El comandante Daniel nos ha brindado el apoyo de tener secundaria rural a distancia en el campo, porque nosotros vivimos lejos y tenemos que viajar. Los días de semanas no podemos estudiar porque algunos trabajamos y entonces cuando tenemos tiempo nos reunimos en grupo y hacemos nuestras tareas para que las notas salgan y nos sentimos agradecidos con los maestros que vienen hasta aquí a nuestra comunidad”, comentó Mejía.

Merienda garantizada

La compañera Leda Santana Mendoza, delegada del MINED en Tipitapa, detalló que la educación rural está atendiendo a un poco más de 600 jóvenes y adultos.

“El propósito de nuestro gobierno es que nuestros niños y niñas puedan venir a recibir lo que es la secundaria, estamos luchando para que puedan llegar al noveno grado”, dijo Santana, destacando que estos jóvenes tienen garantizado su merienda escolar, que consiste en desayuno a las 8 de la mañana y posteriormente el almuerzo a las una de la tarde, pues los estudiantes salen de clases a las tres de la tarde.

En la comunidad Villa Japón en el municipio de Tipitapa viven muchas familias empobrecidas que se dedican a la agricultura

Yosmara la mejor estudiante de la secundaria rural, es la mayor de cuatro hermanos y en su caso es la mano derecha de su madre, una mujer que no tuvo la oportunidad de estudiar ya que los gobiernos neoliberales de Violeta Chamorro, Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños, además de privatizar la educación, también se olvidaron de las comunidades rurales.