La vida de Albina del Socorro, quien habita desde hace unos 16 años en el barrio Paz y Reconciliación del nicaragüense departamento de Matagalpa, comenzó a experimentar cambios importantes seis meses atrás.

Hasta allí llegó un proyecto impulsado por el Gobierno y destinado a dotar de calles adoquinadas, conexiones de servicios básicos como agua potable y electricidad e instalaciones de tratamiento para aguas negras a familias de bajos ingresos.

"Mire, nosotros hemos sufrido en este barrio, hemos sufrido por el agua, las calles, y ahora tenemos la esperanza de que después de este proyecto podemos lograr más", dice la también representante de su cuadra en conversación con Prensa Latina.

Antes de la llegada de la iniciativa, cuenta, las calles se inundaban luego de fuertes aguaceros, una realidad angustiosa para los pobladores, que "a veces perdían ropa, documentos, y sus casas se llenaban de agua".

También Carlos Flores, coordinador del Gabinete de la Familia, ente concebido para lograr una mejor organización en las diferentes comunidades, comentó a Prensa Latina sobre el impacto derivado de las obras que beneficiarán a unos 340 hogares.

"Las personas están contentísimas, llevan aquí 20, 18, 17 años, y nadie mejor que ellos sabe en carne propia cómo estaban: esto era puro zancudo, puras zanjas, aguas negras, mientras que ahora estará más aseadito, con menos enfermedades", aseveró.

Aunque hasta el momento solo se inauguró la primera etapa del proyecto, el cual debe culminar en los próximos meses, los resultados son apreciados entre los pobladores, quienes resultan una pequeña parte de los beneficiados por una iniciativa mayor.

El cambio en Paz y Reconciliación constituye, de hecho, uno de los impulsados por un programa que favorece a cerca de cuatro mil familias de barrios localizados en departamentos como León, Managua, Masaya, Jinotega, Chinandega y la Región Autónoma del Atlántico Sur.

Detalles de una iniciativa

La iniciativa, denominada Mejoramiento Integral de Barrios, surgió en 2012 cuando el gobierno del presidente Daniel Ortega aprobó un préstamo soberano de país con el Banco Interamericano de Desarrollo para llevar a cabo el Programa de Mejoramiento Integral del Hábitat.

Este, señalan autoridades, incluyó el componente Piloto de Mejoramientos de Barrios.

El organismo encargado de implementarlo fue el Instituto de la Vivienda Urbana y Rural (Invur) y el propósito apuntó a proveer a los barrios seleccionados de "viviendas más dignas, completas y adecuadas, con acceso a todos los componentes de urbanización".

Así lo afirma el gerente de Urbanismo de esa institución, Rafael Rizo, al precisar a Prensa Latina que las obras en dichas comunidades se encuentran en un 50 por ciento ejecutadas y el resto se prevé concluya en noviembre de este año.

Estas tres mil 902 familias ya están viendo en sus casas y barrios las obras, enfatizó.

Acerca del proceso de elección de los barrios, Rizo explicó que el Invur labora bajo un modelo de complementariedad, alianza y responsabilidad compartida, pero sobre todo de "consenso y diálogo con las familias y los Gabinetes de la Familia, Comunidad y Vida".

Trabajamos de la mano con las autoridades de las municipalidades, son ellos quienes están en los territorios y conocen de las necesidades, y a través de los gabinetes se sesiona y se identifican cuáles son las prioridades y las familias más necesitadas, añadió.

Luego, agregó el funcionario, se postulan los proyectos de barrio y bajo los criterios de elegibilidad del programa se garantiza que cumplamos con aspectos sociales, ambientales, técnicos y legales del sitio.

Sin embargo, todavía resulta un desafío inmenso para Nicaragua -el segundo país más pobre de América-, llegar con esas facilidades a toda su población, cuando el 46 por ciento de esta habita en asentamientos informales sin acceso a servicios básicos, según datos del Invur.

Considerando que el programa de préstamo se prepara para concluir este año, la Institución -sostiene Rizo- apuesta por seguir trabajando más proyectos integrales tanto de viviendas como de mejoramiento de barrios.

Estamos casi seguros de que continuaremos la labor con las familias, garantizándoles más acceso a servicios básicos y trabajando por que sus casas sean adecuadas, dijo.

Aunque los retos existen también en términos de la situación de la construcción de las viviendas en el país, la palabra esperanza fue quizá una de las más mencionadas por habitantes del barrio Paz y Reconciliación al dialogar con periodistas.

"Estas cosas vienen de los organismos porque el gobierno anda tocando puertas para beneficiarnos", opinó Albina del Socorro, al afirmar que el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) "es el que mueve todo".

La mujer de más de 50 años, quien arribó a esa comunidad cuando apenas estaba compuesta por unas pocas casas de plástico, añadió que el gobernante FSLN "es el único que vela por los pobres y ningún otro (partido) de los que estuvieron miró nunca".

Incluso fue más allá al concluir: "Lo poco que se ha logrado con los otros gobiernos es porque el FSLN estuvo gobernando desde abajo, porque nunca se apartó de nosotros".

Foto: Archivo/Referencial