Los termómetros en la capital rusa sobrepasaron hoy la marca más alta registrada en 1925, con 26,3 grados Celsius, en la despedida del verano de las abuelas.

Según comentó al Servicio Ruso de Noticias, el especialista Evgueni Tishkovets, del Centro de pronósticos Fobos, la temperatura en Moscú en horas del mediodía de este viernes rompió el récord hasta el momento de 22,5 grados centígrados, fijado hace 90 años.

Adelantó el experto que el sábado será el último día del "verano de las abuelas", característico por esta fecha como despedida de la temporada estival antes de la irrupción del otoño, gracias a un anticiclón subtropical, que calienta el aire a niveles superiores a la norma.

Para el domingo se pronostican intensas lluvias y un descenso de las temperaturas en el entorno de 19-21 grados, por la influencia de un frente frío sobre la capital.

El verano de las abuelas (bábie léto) reeditó el 18 de septiembre los calurosos registros de julio, al romper el récord de 1955, con 25,6 grados a media tarde.

Con regular frecuencia en los últimos años, el período se caracteriza por temperaturas entre 25 y 27 grados, luego de un lapso de enfriamiento en el noveno mes del año, y un temprano florecimiento de algunas plantas.