A pocas horas de que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) comunique el veredicto sobre la demanda marítima interpuesta por Bolivia contra Chile, la expectativa crece hoy aquí entre la población boliviana.

Aquejado de no disfrutar del espacio en el litoral, que antes del 14 de febrero de 1879 le pertenecía, el pueblo boliviano, más allá de sus diferencias políticas, se une en la lucha por la causa que desde entonces reivindica en diferentes foros internacionales.

Por ello siguió en pleno la instrucción del gobierno de izar la bandera de reivindicación marítima en instituciones públicas a la espera del fallo que dicte la CIJ en la ciudad holandesa de La Haya, sobre la observación preliminar planteada por Chile en relación con la competencia de ese tribunal para tratar la demanda marítima.

El fervor patriótico apoyado por el legado histórico de varias generaciones de bolivianos que por años han luchado por conseguir una salida soberana al Océano Pacífico, se observa hoy en los nueve departamentos del país.

Luego de exponer en mayo pasado sus alegatos escritos y orales ante ese tribunal, Bolivia espera y asegura tener preparada una respuesta para cada una de las tres variantes a seguir por la Corte Internacional de Justicia.

Una que rechace el pedido chileno y se declare competente para dirimir la causa marítima en un plazo de tres a cuatro años, otra, que acepte su incompetencia y termine el litigio y por último, que postergue la decisión jurídica al momento de emitir el resultado final, es decir, posteriormente a haber analizado el tema de la demanda marítima.

A juicio de las autoridades locales, se deben recibir buenas noticias teniendo en cuenta la fortaleza y profundidad de sus alegatos, por las muestras de apoyo recibido internacionalmente incluyendo en el interior del propio Chile, y porque la verdad y los hechos históricos le favorecen.

Con la demanda interpuesta contra Chile en la CIJ, el gobierno boliviano como ha reiterado en infinidad de oportunidades no pretende modificar el Tratado de Paz y Amistad de 1904, sino exigir el cumplimiento de todos los ofrecimientos que realizaron diferentes gobiernos chilenos.

En otras palabras, el país andino amazónico de mayoría indígena, busca que Chile cumpla con sus compromisos y restaure la cualidad marítima con que Bolivia contó desde su independencia en 1825 y que en 1879 le fue arrebatada por la fuerza armada.