Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP) y el Gobierno colombiano firman este miércoles un acuerdo de justicia y víctimas en La Habana, Cuba, en el marco de las mesas de negociación para el proceso de paz.

Tras culminar la reunión privada entre el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, el de Cuba, Raúl Castro, y el jefe de las FARC-EP, Rodrigo Londoño Echeverri, alias 'Timoleón Jiménez' o 'Timochenko', el garante de Cuba leyó un comunicado de creación de una jurisdicción para la paz.

“El Gobierno de Colombia y las FARC reafirman su compromiso con los acuerdos logrados hasta la fecha”, destacó el garante cubano al leer el texto.

Asimismo, indicó que “reafirma su compromiso con una fórmula de justicia que satisfaga los derechos de las víctimas para una paz estable y duradera”.

La firma del acuerdo de justicia y víctimas cuenta con la presencia del presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien llegó a La Habana con representantes del Congreso y miembros de la subcomisión técnica de justicia.

También está presente el mandatario cubano, Raúl Castro.

Los puntos del acuerdo

- La realización de juicios y condenas que no incluyan cárcel, y que contempla reclusión en colonias agrícolas en varios departamentos del país.
- La participación en programas de desminado y participación activa en comisiones de la verdad hacen parte del acuerdo.
- La reparación a las víctimas. Para ello, se priorizarán casos emblemáticos para que estos crímenes no queden en la impunidad.

Este convenio es la antesala de la firma del acuerdo final y el cese bilateral al fuego, una medida que fue aprobada por el Congreso colombiano luego de fijar en la Constitución la posibilidad de acudir a mecanismos de justicia transicional, con el propósito de establecer penas alternativas a las que la ley contempla para castigar delitos atroces, crímenes de guerra o graves violaciones a los derechos humanos.

La medida fue aprobado luego de que las víctimas del conflicto exigieran que se hiciera justicia, algo que fue apoyado por el Gobierno colombiano. Las FARC-EP rechazaban el marco jurídico para la paz, Sin embargo, esta fue una herramienta que sin duda abrió las puertas a la posibilidad de que la guerrilla pueda tener penas reducidas de prisión, a manera de sanción.

Las partes discutieron sobre este tema por varios meses. Aunque todos los puntos de la agenda son neurálgicos, este acuerdo de justicia transicional es imprescindible para firmar la paz y lograr la mayor cantidad de justicia posible en una negociación política, según el Gobierno colombiano.

Fue como finalmente, El 11 de septiembre, el jefe negociador de las FARC-EP, Iván Marquez, adelantó que la firma del acuerdo estaba en puertas, pero fue la exsenadora colombiana y defensora de los Derechos Humanos, Piedad Córdoba, quien confirmó la firma del documento que se realizó este miércoles en La Habana.

Este fue la primera reunión entre el jefe máximo de la guerrilla de las FARC, Timoleón Jiménez ("Timochenko) y el preisdente Santos desde que iniciaron los diálogos de paz en La Habana en 2012.