En el Salón de las Naciones de la Cancillería de la República, la embajadora saliente de los Estados Unidos de América, Phyllis Marie Powers, fue condecorada por el Gobierno Sandinista que dirigen el comandante Daniel Ortega Saavedra y la compañera Rosario Murillo, con la orden José de Marcoleta en el Grado de Gran Cruz.

Powers, que concluye su misión diplomática en Nicaragua, agradeció al Presidente Daniel Ortega por tan alta distinción, que contribuye al fortalecimiento de las relaciones cordiales, de colaboración y de respeto entre ambos pueblos y gobiernos.

La diplomática reconoció que el pueblo nicaragüense la recibió con mucha cordialidad y respeto y tras tres años de trabajo, aseguró que Nicaragua y Estados Unidos trabajan en una amplia variedad de temas para beneficio de las aspiraciones de los pueblos nicaragüenses y estadounidenses.

“Desde el día que llegué a Nicaragua, el pueblo nicaragüense me hizo sentir bienvenida donde quiera que iba. Desde el fondo de mi corazón agradezco al pueblo de Nicaragua por su hospitalidad y amabilidad, siempre permanecerán en mi corazón, gracias por este honor y lo acepto con gran humildad”, dijo Powers.

El canciller Samuel Santos, minutos antes de imponer la orden a Powers, manifestó que durante sus tres años de gestión como embajadora, se desempeño con particular carácter y sensibilidad diplomática “observando una conducta que respetó nuestro derecho soberano y el ejercicio de autodeterminación de [email protected] nicaragüenses, haciendo una contribución especial para que nuestras relaciones bilaterales hayan evolucionado hacia el respeto mutuo y el diálogo como mecanismo para abordar y resolver las diferencias que existen de modo común en las relaciones entre gobiernos”.

Santos manifestó que la reciente suspensión del denominado “waiver de la propiedad” es una muestra de que ambas naciones han podido avanzar y mejorar en sus relaciones políticas, sociales y comerciales.

Igual resaltó que Nicaragua ha recibido la cooperación de los organismos especializados de los Estados Unidos en desastres naturales, en temas de salud y en la lucha contra el narcotráfico.

“A este progreso general en las relaciones diplomáticas entre Nicaragua y los Estados Unidos de América, la embajadora Powers ha contribuido de manera constructiva, por lo que, en nombre del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, presidido por el Compañero-Presidente Comandante Daniel Ortega Saavedra, le hacemos entrega de la orden José de Marcoleta en el grado de Gran Cruz”, destacó Santos.

En el acto oficial de entrega, se hicieron presentes embajadores de otras naciones, al igual que el Nuncio Apostólico Fortunatus Nwachukwu, quien señaló que Powers se merece el reconocimiento, porque ha logrado cumplir a cabalidad la función de fortalecer las relaciones entre las naciones, que es la misión principal que debe tener todo embajador.

“La embajadora Powers ha sido una embajadora que siempre ha buscado el equilibrio y el diálogo. Este reconocimiento fortalece las relaciones entre Nicaragua y Estados Unidos, este reconocimiento es una expresión también de satisfacción de parte del gobierno anfitrión, que muestra su satisfacción y también anima a otros representantes diplomáticos a tratar de hacer su trabajo con justo compromiso y hacerlo bien”, dijo el Nuncio Apostólico.

El presidente de la Cámara de Comercio Americana (Amcham), Roberto Sansón, manifestó que la condecoración del gobierno a Powers, es resultado del buen manejo de las relaciones diplomáticas que ha hecho en el marco del respeto y la autodeterminación.

“Este reconocimiento es una señal, no solamente del gobierno, sino de manera general, la señal es la intención de que se mantengan unas relaciones cada día mejor con los Estados Unidos, y sobre todo que tenemos más temas en común, que temas que nos dividen y hay que buscar cómo trabajar en la agenda común de ambos países”, dijo Sanson.

El presidente del Cosep José Adán Aguerri, indicó que la condecoración, el empresariado del país la aplaude, porque confirma el buen estado de las relaciones entre Nicaragua y Estados Unidos, que se mueven bajo el marco del respeto y la autodeterminación.