Tras reportarse la sexta muerte por dengue en el país, los Centros de Salud se mantienen en alerta y realizando todos los esfuerzos necesarios para atender con prontitud y con la calidad requerida a todos aquellos pacientes que llegan con síntomas febriles.

En el Centro de Salud Francisco Morazán cada paciente sospechoso de dengue o chikungunya es llevado al área de emergencias donde existe un área exclusivamente para ellos.

La directora de esta unidad, doctora Dalia de Armas, indicó que el objetivo de esta medida es garantizar la atención inmediata y así realizar todos los exámenes que la persona requiera.

De Armas manifestó que el trabajo del Centro de Salud no se limita a atender a la gente, sino que se realizan jornadas de abatización, pesquisas y sensibilización casa a casa acerca de los riesgos que traen consigo estas mortales enfermedades.

La doctora exhortó a la población a que no se automedique, sino que ante la más mínima sospecha, es mejor acudir a la unidad de salud más cercana.

Las personas que llegan al Francisco Morazán se muestran conscientes de los peligros a que se exponen con estas dos enfermedades, de ahí que no solo vean con buenos ojos el trabajo que realiza el Gobierno, sino que se muestren dispuestas a mantener limpios sus hogares para evitar potenciales criaderos.

“Hay que botar todo lo que no sirve: los calaches, abrir las puertas a las brigadas para evitar el dengue y todas las enfermedades que están afectando al país”, señaló Blanca Estela Villavicencio.

Esta joven llegó a esta unidad de salud con su bebé pues presentó un poco de fiebre y prefirió la atención especializada del personal del Minsa.

El señor José Manuel Herrera indicó que el dengue y el chikungunya son dos enfermedades muy peligrosas, de tal forma que solo con la limpieza en los hogares y el trabajo de los brigadistas es que se lograrán contener.