Los gobiernos de Irán y Rusia tienen la intención de utilizar sus capacidades y su potencial de Defensa para ayudar a Siria a superar la crisis que afecta a su población desde 2011.

El viceministro de Exteriores de Irán, Hossein Amirabdollahian, dijo que ambos países mantendrán contactos con todos actores del conflicto armado, incluso con los opositores al Gobierno legítimo del presidente Bashar Al Assad, que son entrenados por las fuerzas militares estadounidenses, según un reporte del diario turco Hürriyet Daily News.

Durante una rueda de prensa en la agencia internacional de noticias Rossiya Segodnya, el viceministro explicó que se reunió con su par ruso Mijaíl Bogdánov, con el que discutió las propuestas del Ministerio iraní de Exteriores para resolver la crisis siria y fueron entregadas a Al Assad.

Las declaraciones de Amirabdollahian se dan justo después del encuentro entre el mandatario ruso, Vladimir Putin y el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, en el que acordaron implementar un plan especial para evitar confrontaciones entre las fuerzas rusas e israelíes en Medio Oriente, con el objetivo de ayudar a Siria a salir de la crisis.

"Israel y Rusia tienen un interés común, el de garantizar la estabilidad en Oriente Próximo", afirmó Netanyahu pese a las constantes agresiones que Israel sigue cometiendo contra el pueblo palestino en Cisjordania y la Franja de Gaza.

Por su parte, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, aseguró que su Gobierno nunca se prestará para apoyar la guerra en Medio Oriente.

Rusia ha colaborado con Siria en la asistencia de los afectados por el conflicto armado. En los últimos dos años ha enviado 30 aviones rusos con ayuda humanitaria, los sirios han recibido unas 80 toneladas de ayuda, entre las que destacan alimentos y tiendas de campañas para equipar los campos de refugiados.

Los refugiados sirios han tenido que huir de su país debido a la escalada de violencia que destruye la nación desde 2011 y que ha ido en un aumento a medida que potencias occidentales brindan apoyo económico y logístico a grupos armados.
Ante los contantes enfrentamientos, miles se han refugiado en países vecinos como Jordania, Líbano, Turquía, Iraq, el Kurdistán iraquí y Europa.