Especialistas mexicanos que visitaron El Sauce para realizar estudios de la situación sísmica en occidente, afirmaron que evaluarán en Nicaragua los aspectos en los que pueden contribuir con el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), a través de acuerdos de cooperación a establecerse en el futuro.

El Doctor Ramón Espinasa, Subdirector de Riesgos Volcánicos del Centro Nacional de Prevención de Desastres de México, aseguró que durante esta visita evaluarán las necesidades del Ineter y establecer acuerdos a largo plazo.

"Obviamente de lo que se trataría más que nada es ver el apoyo desde el punto de vista sísmico, cómo también en el caso de la actividad volcánica. No es propiamente de traer equipos sino también una cooperación desde el punto de vista científico", aseguró.

Respecto a la actividad sísmica en El Sauce precisó que los trabajos realizados por sus colegas salvadoreños y cubanos, tanto como los nicaragüenses, ya han definido el fenómeno en gran medida.

"En realidad más bien es, como les decía, a futuro tener un sistema que podamos apoyar", dijo.

Actividad normal

El vulcanólogo afirmó que según lo que conocen hasta el momento, la actividad sísmica en El Sauce se puede entender como normal debido a la ocurrencia con anterioridad de este fenómeno en esta zona.

Por su parte, Gema Caballero, geofísica y jefa del Departamento de Sismología del centro mexicano, explicó que el ser humano contribuye a largo plazo a la ocurrencia de los movimientos telúricos.

"Un ejemplo de esto es la deforestación que hay en la zona. Sabemos que los árboles son muy importantes para retener agua, si no retienen agua el suelo se vuelve muy inestable", detalló.

En ese sentido, advirtió que esto puede generar un debilitamiento de la tierra en su interior lo que aporta a la aparición de este tipo de movimientos.

La especialista asoció la aparición de agua en fuentes secas, a la reubicación del elemento almacenado en la tierra, al cubrirse las grietas en las que se ubicaba.

"Obviamente esa agua tiene que ir a algún lugar pues llena los caudales de los ríos", argumentó.

Esta agua se mezcla con algunos de los minerales del suelo y pueden dar olor, color y hasta sabor, pero no implica necesariamente la ocurrencia de algún fenómeno de origen volcánico, aseguró.

Finalmente los especialistas recomendaron a la población mantener la calma, mientras los expertos no determinan que un evento inminente y mantenerse pendientes y registrando cada movimiento para contribuir al estudio de los fenómenos.