El gobierno de China espera que la reubicación coordinada de funciones no esenciales de esta capital ayude a reajustar la estructura económica regional y alimente los nuevos sectores en crecimiento.

Con ese objetivo se implementó un plan de desarrollo coordinado de la región Beijing-Tianjin-Hebei, el cual podría cambiar el panorama económico de China, según expertos.

Un mayor desarrollo coordinado de la región Beijing-Tianjin-Hebei cambiará la distribución industrial local y el panorama económico nacional, afirman.

Un documento emitido en agosto por la oficina de un grupo líder para el desarrollo coordinado del área Beijing-Tianjin-Hebei indica que para el año 2017 se lograrán grandes avances en transporte, protección ambiental y actualización industrial en la región.

A juicio de Zhang Shuyu, investigador de la Universidad de Negocios Internacionales y Economía, al transferir las funciones no-capitales de Beijing a las áreas vecinas, la distribución industrial regional será remodelada.

Por consiguiente, esta urbe se convertirá en el centro nacional de política, cultura e intercambio internacional y de innovación tecnológica, y Tianjin será una base nacional de investigación y desarrollo para la industria de la manufactura y un eje marítimo para el norte de China.

Mientras, la provincia de Hebei será una base nacional importante para el comercio y la logística y una zona de protección ecológica.

Recordó que Beijing, Tianjin y Hebei registraron entre las tres un Producto Interno Bruto regional de 6,7 mil millones de yuanes (unos mil millones de dólares) en 2014, más de 10 por ciento del PIB nacional del año pasado.

Por ello consideró que el desarrollo coordinado hará de esta área la tercera mayor entidad económica regional luego de las del Delta del Río Perla y el Delta del Río Yangtsé.