La presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, arribó al aeropuerto internacional José Martí, de La Habana, donde fue recibida por el vicecanciller de Cuba, Rogelio Sierra Díaz. Cuarenta y cinco minutos después llegó al Hotel Nacional de Cuba, donde personal del establecimiento le dio una cálida bienvenida, con aplausos, y le entregó un ramo de rosas en el espacioso hall de entrada del histórico edificio.

"Dos argentinos en Cuba es una experiencia maravillosa", dijo la Presidenta, en referencia a ella misma y al papa Francisco, en un breve diálogo con los periodistas. Valoró, asimismo, "todo lo que está viviendo Cuba, con la llegada del Papa, la misa de mañana en la Plaza de la Revolución, verdadero símbolo, y fundamentalmente por el afecto y el cariño que tenemos por el pueblo de Cuba, por su historia, por sus valerosas luchas, por sus logros, por sus conquistas y, por qué no, por sus victorias".

Junto a la mandataria llegaron a esta ciudad el canciller Héctor Timerman; el secretario de Comunicación de la Presidencia, Alfredo Scoccimarro ; el secretario de Culto, Guillermo Oliveri, y el embajador argentino en el Vaticano, Eduardo Valdés. En el aeropuerto la esperaban, además, la embajadora en Cuba, Juliana Marino, y el funcionario cubano Luis Barón Almeida, de la Dirección de Protocolo local.

La Presidenta tendrá mañana un encuentro con el papa Francisco, a quien saludará en la misa que el pontífice presidirá por la mañana en la Plaza de la Revolución. Para las 16 de hoy (15 de la Argentina) se espera la llegada del pontífice argentino al aeropuerto José Martí, en medio de una fuerte expectativa, que se percibe en las calles.

Fuentes cercanas al gobierno argentino admitieron la posibilidad de que Cristina Kirchner sea recibida en las próximas horas por el presidente de Cuba, Raúl Castro, en una recepción oficial.

Por actividades vinculadas con sus carteras también se encuentran en La Habana y se sumarán a la delegación argentina los ministros de Agricultura, Carlos Casamiquela, y de Cultura, Teresa Parodi.