Ante el incremento de casos de Dengue y Chikungunya, las autoridades sanitarias desarrollaron una intensa jornada de lucha epidemiológica en el barrio Pedro Joaquín Chamorro, en el Distrito I de Managua.

En este punto de la capital, las brigadas fumigaron las viviendas y llamaron a la población a mantener una mayor limpieza en sus hogares, ya que solo de esa manera se podrá exterminar al mosquito transmisor.

“Tenemos una gran cantidad de casos sospechosos de chikungunya y de dengue, por eso estamos reforzando las actividades de abatización a 30 días y las jornadas de fumigación cada 8 días”, explicó Silvio González, epidemiólogo del Minsa.

El doctor insistió en la necesidad de que la población abra sus viviendas a los brigadistas de salud, ya que cada casa renuente significa un potencial foco de donde estas dos mortales enfermedades se pueden propagar.

González subrayó que gracias a la campaña de concientización poco a poco han ido disminuyendo la cantidad de casas renuentes o cerradas.

En el barrio Pedro Joaquín Chamorro la misma población está consciente de la problemática y no es una persona la que narra el calvario que deben de sufrir quienes terminan infectados por estos virus, sobre todo el Chikungunya el cual deja secuelas a largo plazo.

Fátima Peña recordó que hace unos cuantos meses su hijo fue precisamente víctima de esta enfermedad.

“No podía caminar”, expresó.

Por esta razón exhortó a sus vecinos a mantener la higiene y a abrir las puertas de las viviendas pues así se acabarán los criaderos.

En este barrio capitalino la gente se queja de la gran cantidad de mosquitos, cuya masificación ha sido favorecida por la basura acumulada en calles y casas.

“De nada nos sirve que unos limpiemos y otros no”, lamentó Mariela Dávila.