En el año 2007 se inició el mandato de Daniel Ortega como Presidente de Nicaragua. Su primer período fue desde 1985 hasta 1990 cuando el Frente Sandinista de Liberación Nacional (Fsln) perdió las elecciones ante la Unión Nacional Opositora (UNO), una coalición de 14 partidos opuestos al Fsln, que llevó a la presidencia a Violeta Chamorro.

Nicaragua tiene una población de 6.2 millones de habitantes y una superficie de 129.494 km2. Según cifras de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), el país es una de las economías más pequeñas entre los países de la región, detrás de El Salvador y Honduras.

Durante los últimos años, su economía ha tenido un importante crecimiento del PIB por habitante, pasando de 1.307 dólares en el año 2007 a 1.903 dólares en el año 2014. En el período 2007-2014, el Producto Interno Bruto creció a una tasa promedio de 3%. La tasa de desempleo se ha mantenido en torno al 6%. Durante los últimos cuatro años la tasa de inflación se ha estabilizado alrededor de 6% anual.

La economía nicaragüense luce bastante diversificada, entre 4 principales sectores, como el de servicios, agricultura, manufactura y comercio. El principal destino de las exportaciones de Nicaragua es EEUU; seguido por los países de Centroamérica, donde destaca El Salvador (9%) y seguido de América Latina, donde resalta Venezuela (12%). Europa también es un importante destino .

De los productos importados de Nicaragua 31% corresponde a bienes de consumo y 27% a bienes intermedios. De la matriz destacan las compras de crudo y derivados que representan cerca de la cuarta parte de las importaciones totales.

Como hemos escrito, para emprender un proceso de cambio en favor de los más humildes, se necesita contar con una base de recursos fiscales sostenible. La revolución fiscal implementada desde el 2007 permitió un salto muy importante en términos reales en los ingresos tributarios del fisco: según la Cepal, en el año 2000 se recaudaron 17.5 puntos del PIB y en el año 2010 la presión tributaria se elevó a 22.9 puntos del PIB .

La revolución fiscal no se centró solamente en la elevación de los ingresos tributarios, durante el período en estudio se mantuvo un manejo prudente del gasto e inversión pública, priorizando como detallaremos más adelante la inversión social. Es necesario señalar que en el periodo 2007-2014, se registró un déficit primario promedio inferior a un punto del PIB. La deuda pública se ha reducido cerrando el año 2014 en 29.9 puntos del PIB.

En los últimos 7 años, Nicaragua elevó su Nivel de Reservas Internacionales, pasando de 14.8 millardos de dólares en el año 2007 a 19.2 millardos de dólares en el año 2014

Como señalamos anteriormente, la inversión pública se concentró en lo social. Nicaragua ha desarrollado un sistema de protección social que incluye:

- El Programa de Microcrédito Usura Cero se creó en 2007 mediante un decreto presidencial. Este programa se destina a familias que viven en situación de extrema pobreza en las áreas urbanas. Ofrece acceso a créditos y programas de capacitación para mujeres. Los participantes forman grupos de 10 personas que no pueden ser parientes ni vivir en la misma casa. La meta del programa es crear 95.000 pequeñas empresas.

- El programa Hambre Cero hace referencia al programa productivo alimentario, que pretende cubrir 75.000 familias rurales que viven en la extrema pobreza, alrededor del 14% de las familias pobres del país. Para participar en el programa las familias deben contar con un terreno productivo. La transferencia se entrega directamente a las mujeres de las familias beneficiadas e incluye un bono productivo alimentario en especie (cerdo y vaca preñada, semillas o aves de corral, entre otras); asistencia técnica entregada a las familias que no tuvieran tierra adecuada para criar animales, y desde 2008 un bono de patio incondicional para aumentar la producción de comida para la auto subsistencia, que consistía en la entrega de bienes en especie (ganadería, árboles frutales, herramientas y semillas) equivalentes a 146 dólares.

Esta inversión se ha traducido en importantes logros sociales, por ejemplo, en el año 2005 el Índice de Desarrollo Humano fue de 0.585 y subió a 0.614 en el año 2013.

En materia cambiaria, El Banco Central mantiene un sistema cambiario regido por una depreciación nominal de la paridad cambiaria a un máximo de 5% por año. Un ritmo que ha demostrado capacidad para mantener la inflación contenida, mientras se favorece la competitividad externa.

El sistema financiero nicaragüense presenta sólidos indicadores de solvencia: en el año 2014 la razón patrimonio/activo se ubicó en 13.04% y la tasa de morosidad apenas representó un 1.02% de la cartera de financiamiento

En síntesis, podemos señalar que bajo la nueva gestión del presidente Daniel Ortega, Nicaragua ha presentado un excelente desempeño económico y social. Sin duda, aprendieron de los errores de política económica cometidos en la segunda mitad de los años ochenta, cuando se registraron déficit fiscales superiores al 20% del PIB, deuda pública de 250% del PIB e hiperinflación de 7.000% anual.