El premier británico David Cameron ha disparado bajo la línea de flotación de Jeremy Corbyn y ha asegurado que el Partido Laborista "es una amenaza para la seguridad nacional" tras la irrupción de su nuevo líder y el previsible viraje a la izquierda.

En un contundente mensaje en twitter, Cameron habla incluso de la triple amenaza de Corbyn y asegura que su agenda radical pone también en peligro "la seguridad económica y la seguridad de las familias". El secretario del Tesoro George Orsborne se aprestó aseguró por su parte que "los laboristas han dado un paso atrás de varias generaciones" con su nuevo líder.

La elección de Corbyn, que amenaza con desatar una "guerra civil" dentro del propio Partido Laborista, ha sido recibida con una extraña mezcla de preocupación y satisfacción en la cúpula del Partido Conservador, ante el convencimiento de que se trata de un líder "inelegible" como primer ministro, aunque especialmente molesto como cabecilla de la oposición.

Pero David Cameron teme que la nueva línea de oposición radical tire por tierra el consenso que existía con el viejo aparato laborista en materia de defensa nuclear, de estrategia en el conflicto de Siria, de política económica e incluso ante el referéndum de permanencia en la Unión Europea.

La elección de Corbyn puede dar al traste con los planes de Cameron para lograr la autorización de los bombardeos aéreos sobre suelo sirio, que entrará en el Parlamento a primeros de octubre. Esa votación puede ser también el primer indicio de la división interna de los laboristas, acentuada por la elección del nuevo líder.

Corbyn se estrenará el miércoles como portavoz de la oposición, aunque antes deberá completar su "gabinete a la sombra", tras la fuga de hasta siete miembros del anterior equipo de Ed Miliband que se han negado a trabajar a sus órdenes.

La amenaza de un motín de los moderados y los "blairistas", los grandes perdedores de una elección en la que veterano líder de izquierdas de 66 años logró el apoyo del 59,5% de los más de 400.000 militantes del partido, treinta puntos por delante de sus rivales cercanos al 'establishment': Andy Burham (19%), Yvette Cooper (17%) y Liz Kendall (4,5%).