El Dr. Paul Oquist Kelley, Ministro-Secretario Privado para Políticas Nacionales de la Presidencia de la República participó en la III Foro del Comité Permanente sobre Finanzas de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC, por sus siglas en inglés) como parte del XIV Congreso Forestal Mundial, organizado por la FAO.

Dr. Oquist describió como Nicaragua es uno de los países más vulnerables del mundo al cambio climático de acuerdo a la clasificación de la organización alemana German Watch. Eventos climáticos extremos, inundaciones, sequías, una zona seca cada vez más árida, cambios en el clima que afectan las siembras agrícolas, la rotación cada vez más frecuente de los fenómenos del Niño y la Niña, son algunos de los fenómenos que vive el país.

Desde el inicio del Gobierno del Presidente Comandante Daniel Ortega Saavedra el cambio climático y sus consecuencias han recibido una primera prioridad, así como las negociaciones internacionales en la Convención sobre este tema. Se considera que el cambio climático es el mayor obstáculo al desarrollo del país y la mayor amenaza que enfrenta la humanidad.

Ante los desastres naturales el país tiene una capacidad integrada de respuesta que consiste en educación pública masiva y continua, preparación y ejercicios periódicos, así como alarmas oportunas cuando se produzcan fenómenos. Los temas de desastres, clima y desarrollo se manejan con un enfoque integrado y con el mismo liderazgo para mayor coherencia.

En materia de mitigación Nicaragua tiene logros y planes en energía renovable con proyectos hidroeléctricos, geotérmicos, eólicos, solares y de biomasa. Estos Proyectos han llevado a Nicaragua del 25% renovable en 2007 al 52% en 2014 con un portafolio contratado de inversiones que llevaría el país al 90% renovable en 2020, todo basado en US$2.9 mil millones en inversiones extranjeras directas en energía renovable.

El Dr. Oquist también describió la combinación de mitigación y adaptación que resulta de una estrategia de combinar todas las formas de reforestación para sembrar agua; fijar el suelo; reconstituir hábitat y la biodiversidad. Esto simultáneamente fija carbón y aumenta la resiliencia de los ecosistemas, la mejor forma de adaptación al cambio climático.

Además, presentó los principales desafíos que enfrenta el país, tales como la deforestación y el avance de la frontera agrícola, así como las estrategias agroforestales y silvopastoriles diseñados para revertir estas tendencias.

El financiamiento para la reforestación proviene de la cooperación externa ambiental y forestal, la inversión extranjera en plantaciones y potencialmente de los flujos financieros que producirán el Gran Canal Interoceánico y su efecto multiplicador. Es objetivo producir un impacto ambiental neto positivo por la ruta del canal y al nivel nacional con la reforestación masiva siendo el mecanismo principal en los dos casos.

En materia de mitigación la inversión extranjera directa puede jugar un papel fundamental, tal como demuestra el caso de Nicaragua, pero en materia de adaptación y pérdidas y daños, los países en desarrollo requieren del apoyo de financiamiento público internacional para poder enfrentar la magnitud de los desafíos.

El Congreso Forestal Mundial es un evento de trascendental importancia a nivel mundial que se da cada seis años y que reúne a hacedores de política, empresarios, técnicos y promotores de los bosques de todo el mundo para reunir y compartir sus conocimientos especializados y experiencias.

El primer congreso se realizó en Roma en 1926, y este año se ha llevado a cabo en la ciudad de Durban, Sudáfrica, siendo esta la primera ocasión que se celebra en el continente africano, bajo el título “Los Bosques y la Gente: Invertir en un Futuro Sostenible”. El Congreso tuvo duración de cinco días y concluyó este viernes 11 de septiembre.