Adornadas las calles con enramadas, como un símbolo de ofrenda y agradecimiento por la cosecha y fertilidad de la tierra, acompañada de música de chicheros, y por supuesto la compañía de San Joaquín y Santiago, Santa Ana recorrió las calles de Niquinohomo, saliendo de la Parroquia homónima a las 12:00 del mediodía.

Luego de transcurridos prácticamente 14 días de haber iniciado las celebraciones en honor a Santa Ana, con los bailes folclóricos representativos del departamento de Masaya, la presentación de ofrendas y la distribución de comidas a los fieles católicos, este jueves 26 de julio se efectuó la Santa Misa oficiada por el Arzobispo de Managua, Monseñor Leopoldo Brenes Solórzano.

“Qué alegría para esta parroquia, para todas nuestras parroquias que están bajo la dedicación, bajo al advocación de Santa Ana y San Joaquín, el poder sentir que somos escogidos por Dios, que somos llamados por Dios para desarrollar una misión especial y Santa Ana y San Joaquín sorprendidos ya en su ancianidad, ven como aquel seno seco, aquel vientre que no tenía esperanza, resurge para dar la flor más linda, para dar a la persona más hermosa, aquella que ha sido escogida, como dirá el Ángel, ha sido escogida para ser la madre del hijo único de Dios.

“Hoy nos alegramos como Iglesia, nos alegramos como Parroquia al poder celebrar a Santa Ana y San Joaquín. La Iglesia ve en ellos ese llamado a las Familias, la Iglesia ve en ellos como la familia es bendecida por Dios, es amada por Dios, y el fruto que surge de la familia es un fruto bendito”, expresó Brenes.



El alto prelado de la Iglesia Católica, instó al pueblo nicaragüense a celebrar a Santa Ana con toda su solemnidad y espiritualidad, porque estas son un llamado a un encuentro con Jesucristo, un encuentro personal e intimo con Jesucristo.

“Nosotros al celebrar estas fiestas de Santa Ana pensemos que está pidiendo el Señor, al celebrar estas fiestas ¿qué me pide el Señor a mí? ¿A qué me está llevando?, ¿qué quiere de nosotros como parroquia?, ¿qué quiere de nosotros como arquidiócesis?, ¿qué quiere de nosotros como iglesia que peregrina en Nicaragua? Fíjense que en ese silencio, esa intimidad con Jesús, en esa intimidad mirando a los ojos de María y de su madre Santa Ana encontraremos esa respuesta”, agregó Monseñor Brenes.

Gladys del Socorro Baltodano afirmó que la celebración de Santa Ana es una fiesta para todas las familias del mundo y que en Nicaragua, especialmente en Niquinohomo es un festejo dedicado a la madre de María, donde las familias vienen a agradecer los milagros y bendiciones recibidas para mejorar la salud personal y de todos sus miembros.

“Soy devoto de nuestra patrona, la abuelita Santa Ana, y estas celebraciones están cada año mucho mejores, con más devoción y amor, con mucha más alegría. Mucha gente de toda Nicaragua viene a honrar a Santa Ana”, dijo Eduardo López Rivas.

Mercedes Vidaurre declaró ser originaria de la ciudad de Masaya, pero que cada año acude a las celebraciones en honor a Santa Ana para escuchar la Santa Misa, orar por su salud, por la salud de los demás, por los presos y porque se necesita tener más fe y más amor para el Señor.

“Es un momento muy alegre, muy emotivo, sobre todo porque le damos el lugar a nuestra abuelita que es la madre de nuestra Santísima Virgen, quien al mismo tiempo es la madre de nuestro Señor Jesucristo y aquí el pueblo se siente muy alegre, por ejemplo yo soy de Managua, pero vengo año con año con mucho fervor religioso y le pedimos a Dios que este pueblo siga adelante siempre con ese amor y fe hacia nuestra abuelita Santa Ana”, comentó Mayra Zamora.