Este jueves fue incautado una tonelada de cocaína negra, en la ciudad de México, una vez que llegó al aeropuerto del mencionado país.

Dicha carga procede de Bogotá, Colombia, siendo uno de los principales países productores de cocaína en Sudamérica y el mundo.

La misma llegó a la aduana en 40 sacos de 25 kilos etiquetados como “óxido de zinc”. La carga no fue reclamada por nadie, siendo este un factor que levantó sospechas al momento de revisar el depósito de la aduana.

Agentes de la Policía Federal y de la Procuraduría General de la República mexicana, abrieron los costales, y seguidamente realizaron pruebas químicas a la sustancia de color negro y descubrieron que el producto resultó salir positivo en clorhidrato de cocaína y cocaína base, más un componente inorgánico por investigar.

La cocaína negra suele tener un aspecto parecido al caucho. Para elaborarla se usan sulfatos o cloruros ferrosos, sales minerales y otros elementos que le dan el color negro y le quitan el olor.

Por lo general resulta difícil detectar las trazas del alcaloide con pruebas químicas, y gracias a la consistencia que se consigue, gomosa, se puede disponer por ejemplo en láminas compactas indistinguibles de los fondos de las maletas, aunque en el caso de este cargamento venía simulando con una materia prima.

Cuando la coca negra llega a su destino, normalmente los cocineros la procesan nuevamente para devolverle su color blanco y sacarla al mercado con el lustre de “la nieve recién caída”.