30 compatriotas nicaragüenses deportados desde México, fueron repatriados este jueves a Nicaragua con el apoyo de las autoridades de la Cancillería de la República y la Dirección General de Migración y Extranjería.

Flavio Torres, especialista en asuntos migratorios y consulares de la Dirección General Consular de la Cancillería, informó que la repatriación de los compatriotas se hace de la manera más rápida y flexible para que se reúnan con sus familiares.

"En esta aduana se les realiza un chequeo médico, se les da asistencia, se les otorga un viático de alimentación y se les lleva lo más cercano posible a sus hogares", explicó Torres.

Además se les informa sobre las oportunidades para el trabajo en razón de la integración familiar, señaló Torres.

En total este jueves regresaron 30 nicaragüenses, 23 varones, 6 mujeres y un menor de edad.

Expuestos a todo tipo de peligros

Días y noche los nicaragüenses deportados se enfrentaron a una serie de peligros que convirtió su travesía en una pesadilla.

Luis Emilio Loaisiga, procedente de Esquipulas, Matagalpa, decidió dejar el país en búsqueda de un mejor trabajo en Estados Unidos, pero su suerte se terminó en México donde fue capturado por autoridades migratorias de ese país.

"Esto es muy difícil, estuve 12 días preso en Tapachula, es difícil estar ahí encerrados", explicó mientras era recibido por las autoridades nicaragüenses.

"Es muy peligroso, en el camino te topas con todo tipo de gente, hay muchos delincuentes, así como puedes volver a Nicaragua no puedes volver. En el camino se sufre, aguantas sed, hambre, los policías y la migra te quitan el dinero y ya cuando se te acaba pues hasta ahí llegaste", agregó.

Doña Guadalupe Sánchez, es otra de las connacionales repatriadas que vivieron una pesadilla al tratar de pasar a Estados Unidos.

Guadalupe se fue de Nicaragua con su hijo Levy Montiel, quien es menor de edad.

"Nos fuimos el 22 de agosto y tuvimos 11 días ahí encerrados, nos trataron mal no nos atendían. Yo pedía que me ayudaran para ver a mis hijos que están en México pero no pudimos hacer nada ni con los derechos humanos ni con las licenciadas que estaban ahí , nos decían que no podíamos que teníamos que regresar a nuestro país", comenta la madre con tristeza en su rostro.

"Allá no nos dan buen trato, ahí es como si uno fuera asesino pero nosotros no hemos matado a nadie. En vez de reunirnos en México con la familia nos separaron", explicó Guadalupe mientras recogía sus pertenencias para seguir el viaje hacia Managua.

"Yo llevaba a mi hijo para que sus hermanos lo ayudarán y lo metieran a estudiar en México pero no hubo esa suerte, nos regresaron", agregó Guadalupe, quien recomienda a todos los nicaragüenses llevar sus documentos legales cuando viajen al exterior.

Daniel Zeledón, otro de los nicas repatriados, relató que el estuvo 15 días preso en Tapachula.

Manifestó que la cárcel donde estuvo junto a otros nicaragüenses no tenía buenas condiciones y durante ese tiempo enfermó de gripe, tos y diarrea.

"Ahí estábamos abrumados sin ayuda de nadie pero gracias a Dios ya estamos en nuestro país, ahora tenemos que luchar aquí", aseguró.