Ríos quien fue sentenciado a 16 años de cárcel por actividades de espionaje en contra del Estado nicaragüense, señala que la prioridad de Colombia era conocer todo el sistema de defensa y seguridad nacional, así como también los detalles de la cooperación militar entre Nicaragua y países como Venezuela, Rusia, Cuba e Irán.

Igualmente refiere que la información recopilada durante los meses que espió a Nicaragua era compartida con Estados Unidos y con Costa Rica.

Entre la información que señala le fue solicitada por sus superiores de la Inteligencia colombiana, están “las coordenadas de las bases militares” nicaragüenses, así como también “el estado operativo” de las mismas.

De acuerdo a las revelación de Ríos Castaño, otros aspectos requeridos fueron la ubicación de los depósitos de combustibles, el estado operativo de los tanques de guerra, los misiles de defensa SAM-7, y “la proyección estratégica del Ejército Nicaragüense”, es decir los planes de modernización militar de Nicaragua.

En relación a las relaciones militares con otros países, Colombia está interesada en saber “si existían vínculos con la inteligencia cubana”.

“Con Cuba únicamente me preguntaron si había inteligencia cubana operando acá o asesorando al Ejército de Nicaragua”, señaló.

No obstante, con Venezuela los intereses de Colombia van más allá pues a Ríos se le instruyó averiguar lo “máximo” posible “qué tanto estaba Venezuela metido” en Nicaragua y conocer “si existían militares activos” en el país en “asesorías a otro nivel”.

“Con la parte de Rusia simplemente me preguntaron como proveedor si estaba abasteciendo de repuestos a los helicópteros y al material ruso… si existen planes para modernizar los misiles Sam, los tanques de guerra, las piezas de artillería y si existían plantes para la adquisición de aeronaves”, sostuvo.

En relación a Irán, el interés de Colombia se centra en ver si había “algún nexo de cooperación con el ejército nicaragüense”.

Ríos Castaño asegura que su país lo que deseaba saber es si Nicaragua cuenta con un respaldo real por parte de Venezuela, Rusia, Irán y Cuba en el caso de desatarse un conflicto armado.

De acuerdo a las revelaciones del agente, Colombia podría estarse preparando para una agresión militar en contra de Nicaragua, invirtiendo unos 500 millones de dólares en armamentos.

“Parte del armamento que están comprando va dirigido a ataques con misiles cruceros,  no se piensa en desembarco de tropas”, manifiesta, explicando que lo que busca Colombia es acercar lo máximo posible a territorio nicaragüense sus aeronaves y desde estas bombardear las bases militares nacionales.

Entre el armamento adquirido por Colombia de cara a este supuesto ataque están, según el espía, fragatas de guerra FC-1500, misiles surcoreanos con capacidad de 150 kilómetros de alcance.

Igualmente se están adaptando a sus aeronaves de guerra misiles Stihl de 250 kilómetros de alcance y adquiriendo igualmente submarinos alemanes.