Ante un contexto internacional adverso en que las principales economías mundiales han experimentado una fuerte desaceleración, la economía nicaragüense continúa marcando un desenvolvimiento positivo.

Así lo refleja el II informe anual de la Coyuntura Económica de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), donde se proyecta que el 2015 cerrará con un crecimiento del 3.9%.

En el informe se señala el buen desenvolvimiento del consumo, la inversión y el gasto público.

De acuerdo al Director Ejecutivo del Funides, Juan Sebastián Chamorro, estos elementos permiten que la economía nacional se sostenga en una tasa de crecimiento, que aún cuando ha mostrado alguna desaceleración, “sigue siendo alta si se compara con el resto de los países de la región centroamericana y latinoamericana”.

Los factores externos han incidido negativamente en las exportaciones, las cuales han caído un 4.9% como consecuencia de los bajos precios internacionales de productos como el azúcar, el maní, el oro y la carne. No obstante, subraya el crecimiento en rubros como el café y los lácteos.

Para dar una panorámica del lugar que ocupa Nicaragua en el ritmo de crecimiento en América Latina, basta decir que en 2015 la región en conjunto podría crecer apenas 0.5%.

Pero los aspectos positivos del país van más allá, pues el informe subraya que hay un incremento del 7% en el número de empleados que cotizan en el Instituto de Seguridad Social (INSS), principalmente por el auge en el sector construcción.

El Director Ejecutivo del Funides afirma que la disminución de las exportaciones se ha venido a solventar un poco precisamente con estas inversiones. Destaca además la estabilidad fiscal y el dinamismo comercial producto de los bajos precios en los combustibles.

Chamorro asegura que Nicaragua debe, no obstante, mantenerse vigilante debido a la volatilidad de los mercados mundiales, y hacer mayores esfuerzos para producir más, exportar productos con valor agregado y diversificar los mercados.

Resultados coinciden con proyecciones del BCN

Durante la presentación de este informe, el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Ovidio Reyes, ha asegurado que los resultados del Funides van en consonancia con las proyecciones de esta institución, la cual mantiene una perspectiva del dinamismo económico nacional de entre un 4.3 y 4.8%.

Para Reyes, mantenerse en ese margen es positivo si se toma en cuenta la realidad internacional y recuerda que los pronósticos de la (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) Cepal son también del 4.8%.

“Son resultados que lo que muestran es una fortaleza de la economía en el sentido de que hay más diversificación. Estamos en mayor capacidad de confrontar shocks. El año pasado las exportaciones eran el impulso y la construcción estaba un poco débil, este año se ha revertido”, explica.

El funcionario manifiesta su confianza en que el 2015 finalice con las tasas de crecimiento ya previstas.

“Coincidimos los principales analistas o centros de análisis de Nicaragua de que hay una reacción positiva a pesar del contexto internacional”, enfatiza.

El Presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Consep), José Adán Aguerri, también se muestra positivo y subraya que Nicaragua crecerá este año 8 o 9 veces por encima del promedio de la región latinoamericana.

Aguerri asegura que para poder enfrentar el contexto internacional adverso el país debe necesariamente invertir en tecnología, buscar mayores niveles de producción y desarrollar los sistemas de riego.

Problema de la sequía

Uno de los problemas que ha afectado la economía nacional es el de la sequía, consultado sobre el tema, el Presidente del BCN destaca que Nicaragua cuenta con la particularidad de tener tres zonas climáticas, a diferencia de los demás países de la región.

“Nosotros podemos compensar con (la producción de) el Centro y el Atlántico lo que le hace falta al Pacífico”, manifiesta.

Reyes, asegura que Nicaragua no ha llegado a condiciones tan difíciles como para declarar una emergencia nacional debido a la sequía.

“No vemos nosotros hasta ahora ni se ha visto la necesidad de declarar un estado de esa naturaleza”, sostiene.