Sorprendido se mostró el juez John Hurley, de Florida, Estados Unidos, cuando en plena audiencia la actriz porno Susan Surrette, de 54 años, se levantó la camiseta y le mostró sus pechos.

Surrette había sido arrestada por intoxicación en público y alteración del orden, y compareció ante el juez mediante una audiencia realizada vía videoconferencia, donde denunció que al ser arrestada fue víctima de violencia policial.

Aunque el juez supo por propia boca de Surrette que era una actriz de películas para adultos, quizá nunca se imaginó lo que haría la acusada para probar que los supuestos abusos policiales.

Al final, el juez condenó a la actriz a someterse a un examen psicológico y a pagar una fianza de 100 dólares.