“Queremos asumir en Nicaragua la paz como práctica de vida, como cultura, como cielo y tierra, como vida cotidiana, como espíritu arándose en siembras y cosechas. Queremos asumir la paz como entendimiento, como razón y sustento para la vida”, aseguró Rosario en sus palabras de apertura del acto.

La compañera señaló que la paz es algo cada vez más difícil de lograr en un mundo tan complejo y llenos de tensionamientos y desencuentros, de tal manera que hay que dar gracias a Dios por la paz que se disfruta en estos momentos en Nicaragua.

“Le damos gracias por tener la paz interior y externa como necesidad, como alimento básico, como gracia insustituible que nos permite contar como horizonte, la paz como infinito personal, familiar, comunitaria y para afianzar posiciones en un panorama colectivo, la paz como ese paisaje social donde nos toca dibujar sin descanso todo lo que creemos pueda hacernos mejores y llevarnos hacia ese mundo mejor que tanto anhelamos”, refirió.

Rosario dijo que los nicaragüenses están contentos de recibir a los tripulantes del Barco de la Paz, y recordó que Nicaragua está comprometida con perseverancia en “dejar atrás el dolor y el sufrimiento de la guerra” y “recorriendo rutas fraternales de diálogo y Bien Común”.

“Trabajar por la paz representa un recorrido, un viaje permanente; porque en un minuto, en un segundo puede incendiarse el mundo, metafórica y verdaderamente. Eso lo sabemos y lo saben ustedes mejor que nadie”, dijo, a la vez que recordó que el pueblo de Japón es fiel testigo de las hecatombes de este tipo.

La compañera agradeció a Japón por ser un pueblo siempre solidario con Nicaragua, lo cual es algo que “nosotros agradecemos porque desde esa presencia de cooperación, de sensibilidad es que ustedes, el pueblo japonés, ha contribuido al desarrollo de tantas obras de prosperidad en este pequeño país al otro lado del mundo”.

Posterior al encuentro, en declaraciones a los medios del Poder Ciudadano, la compañera Rosario recordó que esta es la segunda ocasión en que el Barco de la Paz visita Nicaragua, y ratificó las palabras de Daniel de que Nicaragua está comprometida en contribuir a la lucha por un mundo libre de armas atómicas y un mundo libre de plantas de energía nuclear que representen un peligro para la humanidad.

“Creo que este encuentro simboliza esta voluntad de trabajar cotidianamente por la paz, porque no es gratuito, llegar a alcanzar un corazón es paz, en armonía es fruto de un trabajo que se debe mantener a lo largo de la vida”, dijo.

Para Rosario, la paz es un trabajo de todos que debe ser construido desde los derechos, el diálogo, el entendimiento, la comprensión y la dignidad de las personas.

La compañera recordó a los estudiantes mártires del 23 de julio, y señaló que hoy que brilla la paz en Nicaragua los nicaragüenses tienen que sentirse conmovidos y más comprometidos.

“La paz vive y debe vivir en primer lugar en la conciencia, allí es donde debe alojarse para poder entender las cosas de otra manera de manera, relacionarnos de manera diferente y sobre todo buscar siempre el diálogo y la reflexión conjunta para llegar a soluciones alrededor de todos los problemas que siempre trae la lucha por la vida”, manifestó la compañera Rosario.

Insistió en la necesidad de que en todos los foros internacionales se abogue por la paz y se frene las agresiones contra los pueblos.

La compañera  así mismo que lograr la armonía entre la Madre Tierra y los seres vivos es también una lucha por la paz.