El Gran Canal Interoceánico de Nicaragua, se perfila como la “joya de la corona” de los proyectos del Gobierno Sandinista para mejorar la economía y avanzar más en la lucha contra la pobreza.

El compañero Paul Oquist, secretario privado de la Presidencia para Políticas Públicas, afirmó en entrevista a Europa Press, que para Nicaragua el Gran Canal es una “oportunidad histórica”.

"Estamos creciendo un 5%, pero para cumplir con las necesidades básicas del pueblo nicaragüense tendríamos que crecer al 8% y al 10%, o más, para erradicar la pobreza extrema, reforestar el país y aumentar la resiliencia de nuestros ecosistemas, para adaptarnos al cambio climático”, afirmó.

El Gran Canal, según Oquist, vendrá a duplicar los ingresos que percibe el Buen Gobierno del Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, con lo que se proyecta disminuir la pobreza extrema del 14 al 7 por ciento.

Otro tema importante destacado por el compañero Paul Oquist, es el impacto positivo que tendrá el Gran Canal para el medio ambiente del país.

En este sentido, recordó que la ruta escogida para el Gran Canal fue la que menos impacto tuviera sobre los ecosistemas, aunque esta no fuera la más barata de entre todas las opciones.

El proyecto de estudio de impacto social y ambiental, elaborado por la consultora Environmental Resources Management Group Inc (ERM), con sede en Londres, indica que el Canal Interoceánico cumplirá con los estándares internacionales y sostiene que el impacto positivo será mayor que el negativo.

Oquist argumenta que la ruta corre a través de áreas con suelos degradados por la frontera agrícola, y explica que el 25% de la superficie total del país está cubierta de bosque y la tasa actual de deforestación es de 70.000 hectáreas anuales, mientras que la reforestación estimada es de 20.000 hectáreas al año, algo que prevé continuar con el Gran Canal. "Es necesario contener el avance de la frontera agrícola", añade el ministro.

Según sus datos, esta construcción implica el refuerzo de áreas protegidas, la protección de las poblaciones locales por inundación y el manejo integrado de cuencas, lo que incluye reforestación, reinyección de aguas y protección a la diversidad.

"El Gran Canal generará los recursos necesarios para construir el desarrollo anhelado para lograr una Nicaragua próspera y más justa", concluye Oquist.

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