El precursor del son nica y pilar de la identidad artística nacional, Jorge Isaac Carvallo fue despedido este sábado por sus familiares y amigos entre oraciones y canto.

Sus hijos antes de dar el último adiós a su progenitor, se comprometieron ante su féretro mantener vivo ese legado de valores humanos y principios cristianos que les heredó el baluarte artístico nacional.

El Padre José Luis Montoya, párroco de la Iglesia San José Obrero estuvo a cargo de elevar las oraciones al señor para que sea recibido por nuestro señor Jesucristo en su santo seno.

El religioso agradeció al altísimo por los dones recibidos y por la unidad de los artistitas y amigos en este momento doloroso para el gremio.

“Damos gracias también a Dios padre porque posiblemente teníamos muchos años sin vernos a pesar de vivir en la misma Nicaragua, algunos radicados en el extranjero, pero Jorge Isaac Carvallo hizo un milagro especial en el nombre de Jesucristo”, dijo el padre durante la eucaristía.

Por su parte el periodista cultural Wilmor López, aseguró que Jorge Isaac Carvallo es uno de los cantautores más importantes del pentagrama de la música nicaragüense.

“Comparable con Camilo Zapata, en grandeza e inspiración. Es un hombre que sus carcones marcan una época y una realidad. Un cantor vivencial y hasta de cierta manera, el pilar fundamental del son nicaragüense”, aseguró.

Para López, el legado de Carvallo a la nueva generación es el ejemplo de su obra sólida. “Canciones con ritmos de sones, valses, chachachá, boleros, baladas y todas con una calidad comprobada”, expuso.

El periodista cultural aseguró que para mantener el legado vivo de Carvallo existen dos maneras: La edición de su obra o darla al Instituto Nacional de Cultura, para que las nuevas generaciones de artistas monten sus canciones.

Qué Soledad, compuesta por Jorge Isaac e interpretada por Los Ramblers junto Campesino Aprende a Leer, himno moral de la cruzada nacional de alfabetización, fueron dos de sus herencias más valiosas.