Cristel Alejandra Barrios Medal y Edwin Nau Silva Roa, son dos adolescentes de 12 y 14 años que actualmente cursan séptimo y octavo grado de educación secundaria en la Escuela Candelaria de la comunidad del mismo nombre que se ubica a solo 15 kilómetros al sur de la cabecera municipal de Nagarote.

Estos dos jovencitos se han destacado por ser los mejores estudiantes de sus respectivos cursos, merito que atribuyen al apoyo incondicional de sus padres, la dedicación y entrega a los estudios y la oportunidad que el Gobierno Sandinista les ha otorgado con la apertura del programa de Educación Secundaria Rural a Distancia.

Poder cursar estudios secundarios en esta comunidad, al igual que otras aledañas, resultaba una verdadera dificultad, pues los jóvenes debían viajar cerca 7 kilometros para llegar hasta el Instituto Pedro Joaquín Chamorro en la comunidad Venecia, situación que ha cambiado con la nueva modalidad impulsada por el Gobierno Sandinista de cara a restituir derechos a los jóvenes y niños nicaragüenses.

“Con el apoyo de mis padres, mis maestros y compañeros, el Gobierno que ha impulsado este programa me siento bien porque ahora en este programa de secundaria rural a distancia me queda cerca el colegio y puedo tener un mejor alcance para poder venir más temprano y no tener que gastar para llegar hasta el Instituto Pedro Joaquín Chamorro en Venecia”, dijo Silva Roa.

Nau y Cristel junto a otros 50 jovencitos de esta y otras comunidades cercanas a Candelaria ahora asisten de forma regular a sus clases cada sábado, sin tener que incurrir en mayores gastos de transporte y mucho menos de alimentación, dado que a través del Ministerio de Educación el Gobierno del Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo les garantizan desayuno y almuerzo para que su única preocupación sean sus estudios.

El profesor Luis Alfredo Barrios, docente de inglés y padre de Cristel, afirmó que son tres los elementos que inciden para que los estudiantes tengan buen rendimiento académico, los padres de familia, los maestros y el mismo alumno que muestra mucha dedicación y empeño en sus estudios en aras de salir adelante.

“Nosotros tenemos en el octavo grado a Edwin Nau, tenemos a otros alumnos que van siguiéndole por uno o dos puntos, tenemos un buen grupo de niños que llevan buen rendimiento académico, jóvenes que están pensando en un futuro mejor”, manifestó Barrios.

El joven Nau aseguró que el estudio no ocupa todo su tiempo, aunque si dedica de una a dos horas diarias para realizar las tareas asignadas y repasar cada una de las asignaturas, dado que también apoya a sus padres con las labores domésticas y a ensayar en el piano, pasión que ha practicado desde hace unos cuantos años puesto que integra la banda musical de la iglesia cristiana de su comunidad.

El respaldo de la familia de Nau ha sido fundamental para que este jovencito se destacara durante los últimos dos años como el mejor estudiante de la Escuela Candelaria, donde don Víctor Manuel Silva Espinoza y Elvira Roa no han dejado de estar pendientes de sus necesidades para que cumpla satisfactoriamente con sus clases.

“En algunas cosas le ayudan mis hijos, porque tengo a uno que está en la universidad, entre ellos mismos se ayudan y nosotros moralmente lo animamos a continuar, a seguir y siempre estarle dando el apoyo que merece para que no se sienta solo, nosotros siempre lo apoyamos en sus estudios”, comentó don Víctor.

Comprometidos con el estudio

La jovencita Cristel Barrios Medal, también ha recibido el apoyo de sus padres para estudiar, a quienes ayuda durante los días de semana con las labores de la casa y dedica de dos a tres horas para realizar los deberes escolares y de esa manera mantener en alto su rendimiento académico.

“Yo me esfuerzo mucho, en la semana yo estudio, tengo horas libres y estudio mucho, me he esforzado porque yo me propongo muchas cosas en la vida para ser alguien. Me he propuesto estudiar mucho, llegar a la universidad, prepararme y ser alguien en la vida”, indicó Barrios.

Pero estudiar para ser la mejor estudiante no es su única ocupación, dado que de forma regular ayuda a sus compañeritos y compañeritas de clase a estudiar.

“En los días de semana le ayudo a mi mamá en las labores de la casa y en mis ratos libros me dedico a estudiar, dos horas diarias para hacer cada uno de mis deberes estudiantiles, […] Yo les ayudo a mis compañeros de clase, nos reunimos y hacemos las tareas juntos, estudiamos juntos”, agregó.

Modalidad ha sido beneficiosa para los padres y estudiantes

Doña Elvira, celebró la apertura de la secundaria rural a distancia como una oportunidad para que niños como su hijo puedan bachillerarse y continuar sus estudios en búsqueda de la profesionalización.

“La modalidad de estudio ha sido de gran beneficio, porque antes le costaba salir para llegar al instituto más cercano, pero con la secundaria rural a distancia no se gasta mucho dinero en pasaje e incluso les garantizan la alimentación, les dan un pequeño desayuno y les dan el almuerzo.

Por su parte, Víctor Silva aseveró que esta modalidad de educación a distancia representa también un gran alivio económico sabiendo que su hijo puede llegar caminando a la escuela en poco tiempo y sin tener que pagar un solo centavo para viajar los 7 kilómetros que antes recorría para estudiar.

“Es algo de beneficio para los jóvenes de esta comunidad que ahora tienen la oportunidad de estudiar, un estimulo para toda la comunidad porque ya no tienen que moverse hasta Venecia a estudiar, una comunidad que queda a más de siete kilómetros en dificultades de transporte y ahora nos ahorramos eso y podemos destinar ese ahorro para comprar ropa, calzado o cualquier otra necesidad del niño”, apuntó Silva.