Un 23 de julio de 1959 la Guardia Somocista masacró cobardemente a un grupo de estudiantes que protestaban en la calles de la ciudad universitaria en solidaridad con los caídos en El Chaparral, donde también resultó gravemente herido Carlos Fonseca Amador.

En 1984 luego de la derrota de la dictadura, el gobierno Revolucionario decretó el 23 de julio como Día Nacional del Estudiante en saludo a estos acontecimientos y como un recordatorio de que los estudiantes fueron la cantera revolucionario del movimiento que dos décadas después pondría fin a la dinastía somocista en Nicaragua.

Uno de los actos conmemorativos de esta fecha lo efectuaron estudiantes y maestros del Colegio Alfonso Flores, del distrito I donde también asistieron alumnos de los colegios República de Italia, Rubén Darío y Elvis Díaz.

De acuerdo a la maestra María Gaitán, el 23 de julio de 1959 nace toda una legión de estudiantes dispuestos a luchar por la patria.

Gaitán señala que hoy el legado de todos esos jóvenes se ve reflejado en la participación activa de la juventud en la alfabetización, la salud, el medioambiente y todas aquellas acciones que se desarrollan con el objetivo de restituir los derechos al pueblo.

“En ese entonces los jóvenes pusieron la semilla y hoy estamos viendo la cosecha”, señaló.

“Los estudiantes están en los diferentes cambios sociales. Ellos son el alma y el nervio de este proceso revolucionario”, manifestó la maestra.

Según la alumna Ana Yanci Prado, si bien hoy se ha avanzado mucho, aún hay muchos retos que los jóvenes y los estudiantes tienen por delante.

“Los jóvenes tenemos que construir una mejor sociedad, tenemos que recuperar muchos valores, tenemos que trabajar más por el bien de todos”, indicó.

En el mismo sentido se manifestó José Martínez, otro de los estudiantes.  “Hay muchas cosas que podemos hacer los jóvenes, nuestra mejor forma de recordar a los estudiantes del 23 de julio es trabajando en lograr aquellas cosas por las que ellos murieron”, afirmó Martínez.