A las 8:00 de la noche de este viernes llegaron al puesto fronterizo de El Guasaule, departamento de Chinandega, 14 nicaragüenses quienes fueron deportados de México mientras se dirigían hacia Estados Unidos, un viaje en busca del falso Sueño Americano.

Sus rostros denotaban cansancio, la mayoría de ellos llevaban varios días sin bañarse, son diferentes protagonistas, pero con historias muy idénticas de lo difícil, peligroso y arriesgado que es aventurarse a tratar de llegar hacia Norteamérica, sobre todo porque sufren calamidades, robos, agresiones de los trata de personas.

Otros tuvieron la fortuna de ser arropados por familias mexicanas, que en algún momento les dieron de comer y dormir para recuperar fuerzas y continuar su peligrosa travesía, sin embargo la migración federal de México les “echo el guante” y a través de un convenio con las autoridades nicaragüenses son repatriados.

Estos 14 nicaragüenses son originarios de diferentes partes del país, y al pisar la tierra que les vio nacer recibieron una calurosa bienvenida por parte de las Autoridades del Gobierno Sandinista.

Merlín Jesús Rodríguez Rugama, es originario de Condega, Estelí, y salió hace dos meses de Nicaragua rumbo a Estados Unidos en una travesía que para él fue más bien una terrible pesadilla.

Uno arriesga “de todo, arriesga la vida, arriesga que lo secuestren, hay de todo ahí”, afirmó.

Rodríguez, recordó que comunicarse con su familia en Nicaragua fue muy complicado, por lo que pasaba varios días sin poder dar noticias de su paradero.

“Hoy me siento contento y feliz, estoy regresando a mi patria y le doy gracias a Dios que retornamos con vida a nuestro país, es una travesía bastante difícil, se aguanta de todo, hambre, sed”.

La angustia que viven los migrantes son muchas y al ser víctimas de los delincuentes no pueden acudir a las autoridades de los países por donde pasan debido a su condición de ilegales. De los 14 deportados, una es mujer, originaria de Somotillo.

Rodríguez pide a los demás nicas que están pensando en emigrar de esta manera que no lo hagan ya que “hay mucho riesgo”.

Se mostró agradecido con el acompañamiento que le ha brindado la Cancillería nicaragüense al estar pendiente de la situación que le ha tocado vivir a los compatriotas, pues otros centroamericanos no reciben el mismo trato de sus gobiernos.

“Con nuestra autoridad estamos muy contentos, se han portado muy bien con uno y le agradecemos mucho a nuestro presidente porque nos recibieron bien y todos vamos bien”, comentó Rodríguez.

La historia de Luis Enrique Meneses, de San Isidro Matagalpa, no es muy diferente a la Rodríguez, aseguró que en par de ocasiones fue asaltado y engañado por las personas que supuestamente le ayudarían a cruzar hacia los Estados Unidos.

“Sufrí maltrato de los mexicanos (autoridades de migración), pero también hay mucha gente que son buena y te brindan la mano”, dijo Meneses, que ya una vez logró ingresar a territorio estadounidense, pero en esta ocasión no tuvo igual suerte, porque hay muchos operativos de la “migra”.

Ven cambios en Nicaragua

Osmar Gadea, originario de Waslala estuvo en Estados Unidos nueve años, tiempo que vivió muchas experiencias difíciles, una de ellas es que en la propia frontera, un grupo de inmigrantes fue asaltado con fusiles Ak y machetes.

“Fueron cuatro, nos asaltaron en el tren y después nos agarraron los federales y escape y volví agarrar el tren”, dijo Gadea, quien asegura que sus familiares en Nicaragua le han pedido que regrese porque el país está cambiando y hay mejores oportunidades de trabajo.

“Para en otros tiempos no ha habido avances como ahora, ha habido muchas ocasiones que no había avances de ningún tipo, ahora vi un avance más desarrollado, (…) ahora hay presupuesto para el desarrollo del país”, declaró Gadea, que piensa ya establecerse en su patria.

Hace también dos meses salió de Nicaragua Manuel Lira Sánchez, y la búsqueda de un sueño se vio quebrada por la terrible realidad que le tocó vivir.

Al llegar al puesto fronterizo de El Guasaule dijo sentir un sabor agridulce.

“Es agrio por lo que no cumplimos el objetivo de llegar al lugar donde íbamos y dulce porque (ya en Nicaragua) vamos a ver a nuestros hijos, nuestra familias y pues contentos porque estamos en nuestra tierra”, indicó Lira.

“Es un camino muy difícil, se aguanta de todo, con riesgo de que te secuestren, de que lo maten, de que te roben. Cualquier cosa puede pasar ahí. Sufrimos desvelo y en ese camino uno ve muchas cosas, algunos vamos con guía y otros van solo a la intemperie porque corremos el peligro que nos roben esos carteles mexicanos”, afirmó.

El aseguró haber sido víctima de robo. “Nos robaron, nos asaltaron, nos quitaron la ropa, las maletas. Yo vengo a Nicaragua con lo que ando puesto”, lamentó Lira que aprovechó una parada del microbús que lo llevaba hacia Managua, para recibir agua y algún alimento de parte de Dirección Consular de la Cancillería.

Acompañamiento policial

“Gracias a la cancillería y al comandante Daniel porque se ha preocupado por el bienestar de los nicaragüenses”

Estos hermanos nicaragüenses fueron recibidos en el puesto fronterizo El Guasaule por funcionarios de la Dirección General Consular de la Cancillería de la República, que dispuso de dos microbuses para llevarlos hasta sus municipios de origen.

La Directora General Consular, compañera Iury Orozco, indicó se les recibe con mucho cariño, porque saben que vienen de vivir experiencias muy negativas.

“Este gobierno se caracteriza por ser extremadamente humano, les restituye sus derechos a estos compañeros que regresan a la Patria Libre de Sandino y de Darío. Este es un modelo nuevo con calor humano, con sentimiento humano, con calidez y calidad, es el único”, dijo Orozco.

Desde el 2008 han regresado repatriados vía convenio con México unos 6 mil 878 nicaragüenses. Antes del 2008 el Instituto Nacional Migración de México reportó que ingresaron a su territorio 250 mil extranjeros de todas las nacionalidades, de los cuáles el 96% fue deportado y de este gran número solo un 2% era nicaragüense.

Antes que asumiera el Presidente Daniel Ortega, los compatriotas que eran deportados de México eran abandonados en la frontera con Guatemala, desde el 2007 a la fecha, se orienta a cancillería brindar apoyo y acompañamiento a nuestros hermanos que regresan nuevamente a sus hogares.