Pese a la baja temperatura de Guatemala hubo un recibimiento cálido para el pedagogo Telémaco Talavera, asesor presidencial, al presentar el proyecto del Gran Canal Interoceánico en un auditorio de lujo. Había representantes de diversos países, sectores e instituciones diversas. Nuestro expositor supo mantener el entusiasmo sobre el proyecto y Nicaragua. Algunos con sus ojos bien abiertos y grandes dijeron “Ahora si creemos en milagros”.

Todos miraron más allá del límite de los mares del pacífico y el Caribe. Todos miraron más allá del límite del mundo. Un mundo con mares de aguas azules. Telémaco con su exposición fue como un “joyero del sol”. Su presentación contó de tres partes: La descripción del proyecto en contexto del plan de desarrollo humano; un precioso video sobre las transformaciones que implica el proyecto en lo económico, social y ambiental, y tercero fue las preguntas y comentarios.

Nadie dudó que el asesor presidencial dejó sentado un futuro mejor para Nicaragua y la región. Con unánimes expresiones de optimismo y de compromiso muchos se acercaron expresando su apoyo y convicción de que es una realidad que traerá beneficios no sólo a la patria de Sandino y Darío, sino que también al mundo y la región.

Telémaco dejó claro que el proyecto debe ser dinamizador de los diferentes aspectos económicos y sociales de la región centroamericana. Jamás ni nunca negó nuestras tradiciones culturales y productivas.”Avanzamos hacia ser un país desarrollado pero centrado en la gente, para el empleo, trabajo y mejoramiento de la calidad de vida, y competitividad de medianas y pequeñas empresas del país”.

Los organizadores del Congreso Marítimo Portuario “Hacia una nueva generación de puertos” le regalaron a Telémaco un barco de madera de cedro y pino “para que pase por el Canal Interoceánico de Nicaragua”. Otros amigos gritaron entusiasmados “que profunda emoción”.