Monseñor Eddy Montenegro, Prelado de Honor de Su Santidad Juan Pablo II, durante la invocación al Altísimo en los actos oficiales del 35 aniversario de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua, pidió a Dios que acogiera en su seno a los cinco oficiales de la Policía Nacional que fueron asesinados por una banda criminal en una comunidad rural del municipio de Bluefields en la Región Autónoma de la Costa Caribe Sur.

“El Ejército y la Policía son como los rieles del tren, van siempre en una vía, en la patria, ahí se mueve la nación con estos dos grandes cuerpos de nuestra patria, encomendamos también a los cincos hermanos que murieron vilmente asesinados hace pocos días”, destacó Montenegro al hacer la Invocación a Dios y pedir que acoja en su regazo a estos oficiales que murieron luchando contra la delincuencia organizada.

Las palabras del líder católico, se dieron ante la presencia del Presidente Daniel Ortega Saavedra, de la Compañera Rosario Murillo, del Jefe del Ejército General Julio César Avilés Castillo y de la Directora de la Policía Nacional Primera Comisionada Aminta Granera y otros invitados.

En ese contexto, Monseñor Eddy agradeció a Dios por estar nuevamente en otro aniversario de la Fuerza Naval, institución que tiene el honroso trabajo de estar cuidando nuestros mares, lagos y ríos, luchando contra el narcotráfico, pero sobre todo defendiendo la vida en aquellos momentos que los fenómenos naturales nos hacen daño.

“Los vemos salvando en el mar a nuestros pescadores artesanales y los vemos ahí patrullando esas áreas de esa Nicaragua nueva, en esos territorios nuevos que la justicia internacional nos concedió ya hace algunos. Todo ese trabajo, toda esa labor que ustedes desempeñan, queridos hermanos y hermanas, de la Fuerza Naval, el pueblo nicaragüense lo reconoce y lo mira con mucho anhelo y con mucha honra de ver que nuestra marina tiene nada menos que la custodia de la soberanía en nuestros mares y lagos”, señaló.

Invocó la presencia de Dios en cada miembro de la Fuerza Naval y de las familias, porque cada uno juega un rol muy importante en ese trabajo que da tranquilidad y paz al pueblo. También dedicó oraciones para aquellos oficiales que murieron en cumplimiento del deber cuando dan auxilio a otros ciudadanos.