Aunque la sequía no ha disminuido las áreas de siembra ni ocasionado enormes pérdidas en las plantaciones de plátano, sí está ocasionando que los productores nicaragüenses incurran en mayores costos operativos.

Ante ello el Sistema Nacional de Producción, Consumo y Comercio se reunió con los productores de distintas zonas del país para valorar la situación e implementar medidas que ayuden al sector.

El sub director del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), Miguel Obando, expresó que la sequía es sin lugar a dudas el principal problema de los plataneros, pues es un cultivo que demanda mucha agua.

“El 50% de la producción de plátano de este país se cultiva bajo riego (...), pero el otro 50% está dependiendo de fuentes temporales de agua, de pozos que en la mayoría de los casos se les están secando”, explicó.

Obando señaló que actualmente el problema es que el período de riego se está alargando. “A estas alturas hay productores que desde el año pasado ya llevan 14 meses de estar regando. Eso significa un incremento en los costos del producto”, aseguró Obando.

Programa de riego

El funcionario subrayó que el gobierno comprenda la situación y que por esta razón se encuentran en el país expertos taiwaneses, quienes ayudarán a diseñar un programa de riego fundamentalmente en los lugares más afectados por la sequía.

Crédito es fundamental

Los productores plantean que necesitan créditos con bajas tasas de interés y una disminución en el precio de los insumos agrícolas, para de esta manera poder continuar efectuando el riego y sacar adelante la cosecha.

Martha Lorena Reyes, miembro de la Cooperativa San Ignacio del departamento de Granada, tiene 12 manzanas sembradas y debido a la sequía no cuenta con semilla suficiente para renovar la plantación, pues por la falta de lluvia las cepas no paren hijos.

Eso la obligará a comprar semilla en Rivas, cuando anteriormente ésta salía de su propia finca.

Igual solicitud hizo Róger Portobanco, productor de Buenos Aires, departamento de Rivas. El afirmó que la banca privada otorga préstamos productivos con tasas de interés del 22%, lo cual no es ninguna ganga para nadie.

“Necesitamos un banco, donde el productor pequeño llegue y no le quiten su finca, porque con esta sequía la producción se baja un 50%”, refirió Portobanco, quien tiene 8 manzanas sembradas de plátano, las cuales se han mantenido gracias a que dispone del agua del Lago Cocibolca.

Aunque las áreas sembradas en todo el país estén garantizadas, la sequía repercute en la calidad del plátano, el cual sale con un menor tamaño.