Defensa, seguridad y protección de la soberanía nacional de las aguas interiores, aguas territoriales, zona contigua, zona económica exclusiva, islas, cayos, arrecifes, zócalos y plataforma continental, son algunas de las funciones que cumple la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua.

A 35 años de su fundación esta dependencia del cuerpo castrense continua ejerciendo esa función de proteger nuestra soberanía, defender nuestros recursos naturales, combatir el narcotráfico, la pesca ilegal y la piratería.

“Llegamos a 35 años, todo un desarrollo sostenido con confianza en el futuro y siempre dando pasos agigantados en la profesionalización de nuestras tropas, que es un esfuerzo permanente y constante que realizamos nosotros, igual que el mantenimiento de las capacidades de nuestras unidades de superficie que garantizan todo lo que es el patrullaje, la línea de vigilancia y el sostenimiento de los mismos para garantizar la misión de defensa de la soberanía nacional, la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado, garantizar la tranquilidad a nuestra flota pesquera, de igual manera coadyuvar al desarrollo de la economía nacional”, manifestó el Contraalmirante Marvin Elías Corrales Rodríguez, jefe de la Fuerza Naval.

Desde noviembre de 2012, tras el fallo dictado por la Corte Internacional de Justicia que restituye la plataforma continental a Nicaragua, la Fuerza Naval cumple una labor fundamental denomina Misión Paz y Soberanía General Augusto C. Sandino, cuyo objetivo es ejercer soberanía en las aguas jurisdiccionales en el Caribe y brindar protección a la flota pesquera que a partir del fallo está faenando en esas aguas.

Corrales señaló que en la zona del Golfo de Fonseca también se cumple con el papel de garantizar que esta sea una zona de paz, desarrollo sostenible y seguridad, labor que desarrollan en conjunto las fuerzas navales de El Salvador, Honduras y Nicaragua.

“De igual manera tiene una misión fundamental en lo que es la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado para cumplir parte de lo que está mandatado en la estrategia del muro de contención que tiene el país, como lo es evitar que la droga que viene del sur hacia el norte contamine nuestras costas y combatirlas en lo más largo que se pueda, alejado de nuestras costas, capturar la mayor cantidad de droga que se pueda y evitar de esta manera que afecte a la población”, puntualizó.

Su nacimiento

En respuesta a la necesidad de proteger los espacios marítimos, el 13 de agosto de 1980, se fundó la Marina de Guerra Sandinista (MGS), que en 1990 se convirtió en la Fuerza Naval del Ejército Popular Sandinista y en 1995, ya con la implementación de la Ley 181 pasó a llamarse Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua.

“El embrión principal de la Fuerza Naval surge con las tropas guarda fronteras en 1979 y en 1980 se convierte en lo que era la Marina de Guerra Sandinista, participa en todo el proceso de construcción del Ejército en aquel entonces, tiene una destacada participación también en la defensa del país, fundamentalmente en la protección de los puertos, ya desde un inicio cumple las misiones de defensa de nuestros mares, de nuestros ríos, de nuestras costas y tiene una destacada participación en todo lo que es el enfrentamiento a la guerra de agresión”, declaro el jefe militar.

Fuerzas en permanente profesionalización

El Contraalmirante Corrales destacó que los efectivos militares que integran la Fuerza Naval están en constante profesionalización, así como la modernización de los equipos que se usan para cumplir las misiones.

“El Ejército de Nicaragua ha avanzado en sus niveles de profesionalización y modernización, nosotros mantenemos una preparación constante tanto a lo interno del país como fuera del país, normal como cualquier institución militar porque en todo caso la aspiración de todo militar es prepararse constantemente para cumplir de mejor manera la misión que tiene asignada y eso es lo que hacemos nosotros”, indicó.

Detalló que como parte de ese proceso de profesionalización se han creado el batallón de Tropas Navales Comandante Richard Lugo que es una unidad calificada y de alta disposición combativa que cumple misiones tanto en el pacifico como en el Caribe y el Destacamento Naval de Aguas Interiores que tiene su jefatura en Granada y que está desplegada en 16 puntos tanto en el lago Cocibolca como en el Lago Xolotlán, cuya función es brindar protección a los pescadores, a los que brindan servicio de transporte en el Lago y hacer un frente común contra el narcotráfico que intente ingresar por la ruta del Lago Cocibolca hacia el norte de Centroamérica”, detalló.

Efectivos militares se sienten orgullosos de pertenecer a la Naval

El Teniente de Corbeta Pablo Gutiérrez Castillo, del Distrito Naval Pacifico, aseguró que luego de transcurridos 20 de integrar las filas de la Fuerza Naval representa un orgullo pertenecer a sus filas, porque desde esa instancia militar contribuyen a la seguridad y defensa de la soberanía nacional, combatir el narcotráfico y la pesca ilegal.

“Nosotros desarrollamos diferentes misiones que nos hacen ser cada día eficientes en cuanto al combate del narcotráfico porque somos uno de los países más seguros de Centroamérica y un muro de contención del narcotráfico”, dijo Gutiérrez.

Por su parte el Teniente de Navío Francisco Díaz Mendoza, Comandante Guardacostas del Distrito Naval Caribe, comentó que para él es un honor pertenecer a la Fuerza Naval porque ha cumplido misiones tanto en el pacifico como en el Caribe, ha tenido una muy buena experiencia en la Misión Paz y Soberanía que comenzó a cumplir desde el 25 de noviembre de 2012 hasta la fecha haciendo patrullajes en las aguas restituidas a Nicaragua por la Corte Internacional de Justicia.

“Me siento orgulloso de haber sido de los primeros que llegó a esas aguas restituidas donde no habíamos estado y estoy muy orgulloso de cumplir una misión de defensa de soberanía nacional”, expresó Díaz.

Estos hombres y mujeres con alto sentido de vocación en una formación en valores, han llegado a integrar estas fuerzas para aportar su granito de arena en la lucha contra el narcotráfico, la pesca ilegal, contribuir al rescate de pescadores y cumplir otras misiones que les sean encomendadas.

“Voy a cumplir nueve años en la Fuerza Naval, lo que significa mucho sacrificio, pero también mucho aprendizaje y orgullo de portar este uniforme, porque somos personas que estamos formadas en valores, valores que ponemos en práctica cada día que cumplimos con nuestras diferentes misiones, como la Misión Paz y Soberanía patrullando las aguas restituidas por la Corte Internacional de Justicia”, declaró el Teniente de Navío Jorge Mairena, del Distrito Naval Caribe.