Nicaragua es ejemplo de que cuando uno escucha tiene derecho a ser escuchado; y que por el bien de una nación con muchísimo potencial es sumamente necesario sentarse a conversar y alcanzar consensos.

La palabra “CONSENSO” se ha convertido en un paradigma del rumbo ecuánime por el cual Nicaragua transita. Los medios de comunicación utilizan este término para referirse a todos los logros que identifican al trabajo-de-la-mano entre Gobierno y empresarios; con la venia de los trabajadores.

“Todas las medidas de carácter económico no se imponen, sino que se dialogan, se consensuan, entre el sector privado en un sentido amplio y los trabajadores, a diferencia de las otras naciones centroamericanas”, dijo el presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, Wálmaro Gutiérrez en alusión a los índices favorables de nuestra nación.

El país se prepara para alcanzar un crecimiento superior al 8% en los próximos años, contando con megaproyectos como Tumarín y el Gran Canal que además de instalar grandes industrias traerán más inversiones extranjeras; confiando a nivel internacional en que Nicaragua es la nueva potencia centroamericana.

Los empresarios de Nicaragua han estado de acuerdo con esta nueva concepción de estrategia para el desarrollo, para que en el país se hable de RIQUEZAS fabricadas por los mismos nicaragüenses.

Lo dijo el multimillonario Carlos Pellas: “Ese mensaje que se está mandando al resto del mundo, de que aquí estamos buscando un consenso, que hay un diálogo permanente, que aquí se tratan de resolver los problemas, eso es lo que está generando en gran parte ese crecimiento económico y ese volumen de inversiones tan importantes que se han dado en el país en los últimos cinco a seis años”.

Esas declaraciones las brindaba el empresario en 2013; y lo acompañó otro grande de las empresas, Piero Coen, que aseveró que “la institucionalización del diálogo será de gran importancia para lograr concretar aquello que los empresarios y el Gobierno necesitan, dado que ambos sectores caminan de la mano para poder hacer que el país salga adelante y lograr combatir con más eficiencia la pobreza”.

LO POLÍTICO AL ABISMO

Todos los promotores de la inversión y los negocios han dejado, gracias a Dios, las conspiraciones en el pasado.

En septiembre del 2011, a pocas semanas de las elecciones presidenciales en las que Daniel Ortega y el FSLN arrasaron contundentemente, José Adán Aguerri, Presidente del Cosep, declaraba que “Nicaragua mantendrá un sano desempeño económico (ese año); a pesar de la incertidumbre por la crisis económica global, porque aquí está funcionando un diálogo social”.

En esa ocasión, Aguerri destacó que “no será con la confrontación sino con el consenso entre todos los sectores que Nicaragua obtendrá mejores resultados, porque los nicaragüenses lo que demandan es empleo y mejores precios”.

El Cosep ha garantizado que continuará comprometido con el desarrollo económico de Nicaragua con negociación; y es así que haciendo cuestionamientos propositivos respaldaron que estos emprendimientos conjuntos se institucionalizaran; inmortalizándose en nuestra Carta Magna.

Artículo 98. “La función principal del Estado en la economía es lograr el desarrollo humano sostenible en el país; mejorar las condiciones de vida del pueblo y realizar una distribución cada vez más justa de la riqueza en la búsqueda del buen vivir”.

Y luego continúa:

“Esto se impulsará a través de un modelo de alianza del gobierno con el sector empresarial pequeño, mediano y grande, y los trabajadores, bajo el diálogo permanente en la búsqueda de consensos”.

Así quedó plasmado en la reforma constitucional de 2014, dando paso a la solidificación de las reuniones entre empresarios y Gobierno que ha repercutido en la generación de confianza de inversionistas extranjeros que conocen ahora el verdadero rostro del país.

CONFIANZA ACORAZADA

Decía Trevor Barran, empresario canadiense y presidente del Aqua Wellness Resort que se expande en Tola, Rivas, que “hemos tenido la oportunidad de ver cómo el mercado y la economía atraviesan diferentes ciclos. Y eso me ha dado mucho gusto, ver cómo el país responde cuando el mercado está bien y cuando el mercado está mal”.

“Creo que en el mundo de hoy los países donde estás físicamente a salvo son buenos lugares para invertir tu dinero. Yo definitivamente me siento más seguro en Nicaragua que en ningún otro lugar del mundo”; mencionó.

Nicaragua es el país más seguro de Centroamérica; y los emisarios del Gobierno en las citas internacionales donde se exponen nuestras riquezas se encargan de propagar esa favorable realidad. Mientras tanto, los empresarios en otros destinos del planeta hacen lo mismo.

Estas son algunas de las innumerables evidencias de que hablando se entiende la gente.

Erick Ruiz José
Periodista TN8
@Erick_Nicaragua