Abatidos y presas de las lágrimas, así estaban las madres, esposas, hijos, hermanos y demás familiares de los cinco miembros de la Policía Nacional que este sábado fueron asesinados por una banda delincuencial en Punta Gorda, Caribe Sur de Nicaragua.

Ellos estuvieron presentes este martes en el Complejo Policial de Plaza el Sol “Faustino Ruiz”, donde sus seres queridos fueron homenajeados póstumamente por las máximas autoridades de la Policía Nacional, y entre llantos narraron el dolor sentido desde el momento en que les llegó la noticia de que éstos habían caído heroicamente en cumplimiento del deber.

Los oficiales Santos Sevilla y Roberto Martínez Granados, al igual que el policía voluntario Wilber González dejan viudas e hijos en la orfandad; mientras que Jorge González y Wilber Pérez López, dejan a sus ancianas madres y a toda una familia dolorida por esta pérdida.

Reyna Isabel Rosales, esposa del policía voluntario Wilber González, señaló que su compañero era un hombre trabajador y dedicado, que soñaba con que sus hijas estudiaran y se prepararan.

Me decía que “estudiaran y se prepararan, que todos los días se las llevara a clases”, aseguró Rosales.

Wilber era hermano de Jorge González, otro de los policías voluntarios cobardemente asesinados. La mamá de ambos, doña Audelia López Martinez, presa del dolor frente a los féretros, recordó que sus hijos eran muy queridos por sus amistades.

“Este dolor es muy grande. No sé cómo voy a reaccionar cuando llegue a casa”, dijo, sin lograr asumir la pérdida de sus hijos.

Esta anciana mujer es madre de seis hijos varones, siendo Wilber y Jorge dos de los menores.

Hombres entregados al servicio policial

El oficial de la Policía Jesús Antonio Sevilla, es hermano del jefe de sector asesinado oficial Santos Andrés Sevilla. Embargado en llanto junto al resto de sus familiares, recordó la entrega con que su hermano ejercía su servicio a los nicaragüenses.

Dijo que al él le informaron la muerte de su hermano a eso de las 2 de la tarde del domingo.

“El se había desempeñado como 8 o 10 años como policía voluntario. Hace tres años pasó un curso de Policía Nacional, vino aquí a Managua a prepararse como jefe de sector. Estaba ubicado en esa comunidad (Polo de Desarrollo Daniel Guido, municipio de Bluefields) no hace mucho tiempo, tenía como cinco meses”, explicó.

“El ha trabajado mucho tiempo conmigo, trabajó en la montaña. El se desempeñaba como voluntario, yo era el jefe de él. El estaba alegre porque ya inclusive había pasado las pruebas para ascenso a grados, iba a para suboficial”, recordó.

Familias no quedarán desamparadas

Todas estas familias son de muy escasos recursos económicos, y además de contar con la promesa del Gobierno Sandinista de que los culpables serán llevados ante la justicia, también han recibido el compromiso de la Policía Nacional de que no quedarán desamparadas.

“La Policía Nacional surge del pueblo, son hombres y mujeres humildes en su inmensa mayoría, por no decir casi en su totalidad”, subrayó la Primera Comisionada Aminta Granera, jefa de la institución policial.

“No vamos a dejar desamparados a esas familias, sobre todo a esos niños que dejan los hermanos caídos en cumplimiento del deber”, prometió Granera.