Aunque el Cambio Climático es una realidad que debe ser enfrentada a través de diferentes acciones, Nicaragua por su posición geográfica tiene grandes ventajas para lograr una mejor adaptabilidad.

Este fin de semana, el Gobierno circuló el trabajo científico “Logros y Desafíos para la Adaptación al Cambio Climático”, en el que se señala que nuestro país cuenta con tres regiones climáticas bien definidas que deben ser aprovechadas a su máximo potencial. Estas son el Pacífico con un régimen de lluvia normal, pero que periódicamente se ve afectada por eventos de déficit o exceso de lluvia; la otra región, que es de un clima más seguro para la agricultura, llamada zona de transición de sur a norte, entre el centro y el Caribe; y la tercera una zona de exceso de lluvia de Mayo a Noviembre en la Costa Caribe.

Además de eso, Nicaragua es un país con grandes recursos naturales, debido a la calidad de los suelos, la abundancia de agua, la significativa biodiversidad terrestre y marina, la presencia de minerales y fuentes de energía renovables para la producción de energía.

Hay que destacar por otro lado, que los efectos del Cambio Climático se han puesto de manifiesto en Nicaragua desde hace unos 40 años. Esto se ve evidenciado en el incremento de la temperatura en 1 grado centígrado, y la disminución de las precipitaciones en la región del pacífico entre un 10 y un 15%. A ello hay que sumar períodos de fuertes sequías e intensas precipitaciones. Entre las sequías cabe mencionar las ocasionadas por el Niño en los años 1972-73, 1976-77, 1997, 2006, y los efectos causados por la Niña, la cual ha ocasionado elevaciones del nivel del Lago Xolotlán en 1933, 1955, 1982, 1998 y 2010.

Medidas que se están tomando

Tomando en cuenta esta realidad, el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional, a través del Plan Nacional de Desarrollo Humano, está desarrollando un conjunto de logros que son claves para la adaptación al Cambio Climático:

1. Los Proyectos de manejo sostenible de tierras, educación ambiental, y protección de los recursos naturales que se desarrollan desde MARENA.

2. Los estudios y proyectos para disponer de agua con fines de consumo humano y regadío a través de embalses desde el MAG.

3. El modelo de alianzas desde el gabinete de producción, genera consensos de compromisos compartidos Gobierno y sector productivo.

4. Los proyectos de viviendas solidarias a las poblaciones más vulnerables.

5. Desde ENACAL, NUEVO FISE y MARENA se están formulando proyectos de cooperación externa para el manejo de cuencas hidrográficas en el corredor seco, por los siguientes montos: COSUDE 7 millones de USD y Unión Europea 50 millones de Euros.

6. Desde el MTI se trabaja en un proyecto de adaptación al cambio climático en carreteras por más de 200 millones de dólares.

7. En el Ministerio de Hacienda y Crédito Público se trabaja para incorporar la Adaptación al cambio climático en la Inversión Pública y la introducción en el sistema contable el registro de daños y pérdidas climáticas.

8. El fortalecimiento y capacidades que se crean desde el SINAPRED, son una oportunidad para elevar la capacidad de prevención y recuperación de nuestro pueblo ante los eventos climáticos extremos.

9. Desde el MEFCCA se trabaja para proveer sistemas de agua a pequeños productores en zonas rurales.

10. Desde el INETER se trabaja para proveer información científico-técnica eficaz para la mejor utilización de nuestras tierras y actualizar los sistemas de alerta temprana, mediante recursos que se gestionan con la cooperación internacional.

11. Desde la Alcaldía de Managua se trabaja en un esfuerzo extraordinario en la elaboración de un Plan de Desarrollo Municipal, que incorpora como eje la adaptación al cambio climático, principalmente en las áreas de vivienda, vialidad y drenaje.

Desafíos por delante

Sin embargo, aún hay muchos desafíos por delante, entre los cuales vale enumerar:

1. Lograr a través del gabinete de producción un uso más eficaz de las tres zonas climatológicas que tenemos, creando capacidades para aumentar la producción en condiciones de clima cambiante.

2. Aumentar la diversificación productiva por municipios, de forma tal que los productores tengan diferentes alternativas productivas que disminuyen las pérdidas ante eventos climáticos extremos.

3. Optimizar el uso del recurso agua, otorgando prioridad a las fuentes de agua superficiales y proteger las aguas subterráneas para escenarios de escasez más difíciles.

4. Introducir el estudio del Cambio climático con prioridad en la educación superior del país.

5. Preservación de los recursos naturales, el manejo sostenible de la tierra, la agroecología, los sistemas silvopastoriles, entre otros.

6. Seguir fortaleciendo el modelo de salud familiar y comunitario, con énfasis en epidemiología y prevención de enfermedades.

7. Continuar los proyectos de infraestructura de drenaje pluvial de la ciudad de Managua y ciudades cabeceras que presenten riesgos de inundación.

Es un fenómeno global

El Cambio Climático en sí es un efecto acumulativo desde que la humanidad inició la Revolución Industrial (se toma como referencia 1750) y con ella se iniciaron las emisiones de gases de efecto invernadero debido a la quema de combustibles fósiles.

Por ello, se habla de un cambio climático de origen antropogénico (ocasionado por el ser humano), sin dejar de reconocer que en el fondo del problema existen factores naturales que también influyen.

Entre los peligros que puede generar están:

1. Imprecisiones en los pronósticos, debido a que los eventos que se generan no están presentes en muchas series estadísticas de nuestro clima pasado.

2. Aumento del nivel del mar y penetraciones de oleajes en las costas durante el calentamiento o enfriamiento de los océanos.

3. Disminución de las precipitaciones a largo plazo.

4. Aumento de la temperatura a largo plazo.

5. Aumento de la variabilidad climática (periodos lluviosos y periodos secos) los que a su vez incrementan los peligros de incendios e inundaciones.

Esto se materializa en impactos muy negativos:

1. Daños en las cosechas por inundación o sequías.

2. Daños en los recursos naturales y áreas protegidas debido a las plagas e incendios.

3. Daños en la salud humana, debido a los cambios bruscos de temperatura, y también la reproducción de vectores que transmiten enfermedades (Dengue, Chikunkuya, Leptospirosis y otras).

4. Riesgo de inundación en nuestras comunidades, ubicadas en terrenos bajos o próximos a los ríos y lagos.

5. Daños a las infraestructuras (carreteras, puentes, etc.)