La familia salesiana de Masaya, celebró con una solemne eucaristía el bicentenario de nacimiento de San Juan Bosco, protector y amigo fiel de la juventud.

Centenares de jóvenes, damas y caballeros salesianos, escucharon la homilía que estuvo a cargo del padre Carlos Vilanova, quien durante la prédica recordó que San Juan Bosco quería que las personas encontraran la felicidad a través de la oración, el trabajo y la alegría.

“San Juan Bosco es hermano y padre de los jóvenes. Fue un hombre llamado por Dios, un Don Bosco que nos ha hecho eco de la gran misericordia de Dios; un Don Bosco que se ha formado en el tiempo para seguir modelando su corazón al estilo del buen pastor”, externó el padre Vilanova.

“Imitando a Jesús en la vida cotidiana, en el encuentro con los jóvenes aquel muchacho creció en las colinas, sintió profundamente en su corazón que su vida debía transcurrir con la pasión y con las ganas de por vivir queriendo ser pastor de jóvenes”, añadió.

Con una procesión por las principales calles de Masaya, la comunidad salesiana siguió celebrando el bicentenario de San Juan Bosco, quien salió acompañado de la imagen de María Auxiliadora, junto a niños representando a San Juan Bosco pequeño y en su vida adulta.

Melva Palacios, miembro de las damas salesianas, manifestó que el mensaje de San Juan Bosco debe ser predicado por la juventud para lograr una mejor nación.

“Lo más importante que tiene este momento es el mensaje que manda San Juan Bosco a la juventud, en el que pide para que construyamos un país mejor, un país más humano y sólo nuestra juventud puede lograrlo”.

“Espero que el mensaje de Juan Bosco le llegue a todos y no sólo a una pequeña población de jóvenes. Este mensaje de San Juan Bosco en sus 200 años de nacimiento es eterno e inspirado por el Señor”, reiteró Palacios.

Valentina Orozco Ramírez, estudiante del colegio salesiano de Masaya, afirmó que “el bicentenario de San Juan Bosco nos ha dejado un gran ejemplo para cada uno de los jóvenes para que continuemos motivándonos, seguir estudiando para ser como él que fundó la congregación salesiana, la asociación de salesianos cooperadores, el boletín salesiano, la oratoria salesiana y el instituto salesiano de María Auxiliadora, por lo tanto debemos seguir el ejemplo del padre y maestro de la juventud”.

Por su parte, Kevin López, de la juventud salesiana, dijo que “El compromiso que tengo es dar a conocer a la juventud que pueden tener propósitos para que no se sigan perdiendo en las drogas o en otras cosas. Hay que seguirlo y amar con fervor porque él es el protector de la juventud”.