Con una misa pontificial oficiada por el Obispo Jorge Solórzano, la ciudad de Granada celebró este 15 de agosto las fiestas patronales de la Virgen de la Asunción.

La misa se celebró en la parroquia de la Asunción, en el histórico barrio indígena de Xalteva, donde participaron cientos de fieles de la Virgen María, así como también las autoridades locales del municipio encabezadas por la Alcaldesa Julia Mena.

Al dar su mensaje a los feligreses, el Obispo destacó la necesidad de que estas fiestas se asuman desde un carácter propiamente religioso y por tanto libre de los vicios.

"Queremos que cada día se mire con mejor resplandor estas fiestas, que aparezca realmente esa victoria de Cristo y María sobre el pecado", expresó.

Recordó que la Asunción es precisamente eso, la libertad del pecado y de toda corrupción, de la que está investida la Virgen.

"Es llena de gracia porque en ella no existe el pecado, ni el original; es Purísima, y por eso, por ser llena de gracia también es preservado de la muerte", sostuvo.

Posterior a la misa, la imagen de la Señora de la Asunción recorrió junto a los fieles las principales calles de la Gran Sultana.

Durante esta procesión fue manifiesto el amor con que los granadinos celebran a esta advocación mariana, pues al fervor le fue unido las expresiones culturales nicaragüenses.

La alcaldesa Julia Mena afirmó que celebrar a la Asunción es reafirmar los principios y creencias cristianas.

"La celebramos con amor, con devoción y sobre todo fortaleciendo nuestros principios y nuestras creencias, nuestro amor a Dios" , expresó.

Los ciudadanos granadinos subrayaron que el amor a María es algo que los nicas lo llevan dentro de sus corazones.

"Estamos alegres celebrando a Nuestra Madre. Lo tenemos que hacer con fe, lejos de los vicios, con respeto", aseguró María Dolores Castro.

La celebración del Día de la Asunción culminó con un concierto de la Camerata Bach en el parque central de Granada.